
Siempre he pensado que los piquetes son personas violentas.
Están deseando hacer esta labor para sacar la furia que tienen dentro y liarse a hostias contra todo lo que se mueve, además amparados por la ley, son piquetes.
Posiblemente cuando eran niños y posteriormente adolescentes, fueron los chulitos de barrio, los chulitos del colegio y como todos los chulitos pandilleros, muy “crecidos” y valientes cuando van en grupo, pero individualmente son cobardes.
No me vale una huelga con piquetes, porque entonces no es una huelga ni libre, ni verdadera, ni sentida.
Los piquetes no persuaden, los piquetes golpean.
Pos supuesto tampoco me valen las estadísticas, los números, en el momento en que un piquete pega a un compañero trabajador, en el momento que se utiliza la represión, no me cuadran los números de los participantes en dicha huelga porque me pregunto ¿cuántos acudieron libremente y cuántos debido al miedo y represalias posteriores?
El mundo avanza y evoluciona, por lo menos en algunas cosas, pero parece ser que en cuando al comportamiento humano, no se avanza ni evoluciona un ápice.
Tanto los piquetes como los sindicatos, han visto muchas películas extranjeras, basadas en los primeros años del siglo XX, cuando se utilizaba a los piquetes en las grandes fábricas, impidiendo a los compañeros entrar en el trabajo por medio de la violencia o en compañías navieras cuando “zurraban” a los estibadores, solo por poner unos ejemplos.
Seamos serios, estamos en el siglo XXI y sobretodo en un país democrático o al menos eso me han dicho, aunque por los comportamientos que estoy viendo en los últimos tiempos de nuestros mandatarios, me vuelven a recordar y mucho, a la pasada dictadura franquista, prohibido esto, prohibido aquello y lo de más allá… pero no me quiero desviar del tema, estoy reflexionando sobre huelgas y piquetes.
Me parece vergonzoso, retrógrado y sobretodo poco inteligente, que señores armados con palos y otras “cosillas”, impidan que un camionero (por ejemplo) que es autónomo, no pueda realizar su trabajo y no se respete su decisión de no ir a la huelga, me avergüenza y mucho, que a este señor le aporreen y destrocen su camión, que entre otras cosas, es su medio de vida.
Me parece una insensatez que estando como están los ayuntamientos o al menos muchos de ellos, en números rojos, ya sea debido a robos internos, malversaciones o mala administración, se destrocen los mobiliarios urbanos, que pagamos los contribuyentes vayamos o no a la huelga, se incendien coches de la policía y unas cuantas salvajadas más.
Me indigna sobremanera ver a los piquetes impidiendo a los conductores de los transportes públicos hacer su labor, sacándoles de los autobuses o de la cabina del metro utilizando la violencia.
Vuelvo al tema de los números y las estadísticas.
¿Cuántas personas han querido ir a sus trabajos, pero debido a los piquetes y su empeño de que no funcionen los medios de transporte, no han podido acudir a ellos?
¿Cuántas personas decidieron ir andando y al llegar a sus empresas las han encontrado con las cerraduras selladas con silicona o similar?
¿Cuántos pequeños comercios han visto como una panda de vándalos/piquetes, les destrozaban sus escaparates por abrir sus negocios?
¿Realmente es necesario ahora para el país tener tantas y tantas pérdidas?
Por supuesto y debido a la “persuasión” dirán que la huelga general ha sido un éxito, no estoy de acuerdo, los números como siempre están manipulados.
La huelga general llega tarde, en el peor momento y con más piquetes que nunca. Los propios sindicatos se han visto forzados a dar la cara que no dieron en su momento y cuando debían, por supuesto, ahora no han tenido más remedio debido a la presión y la hartura de los ciudadanos españoles.
Mensaje y recomendación a los piquetes, además gratis.
No se hagan llamar piquetes informativos, porque ustedes no informan, golpean.
Vayan a un gimnasio, sitúense enfrente de un saco de arena y golpeen hasta la saciedad, se sentirán mejor sacando su violencia fuera y no la emprenderán a golpes con nadie.
También pueden asistir a clases de cerámica, no se pueden imaginar lo que relaja aporrear el barro una y otra vez.
Se lo aconsejo, porque si por mi fuera, tendrían ustedes los días contados como fuerzas represivas, en su actuación no he notado ninguna diferencia con la de tiempos pasados, son ustedes los mismos perros pero con diferente collar.
Espero que desaparezca la figura violenta del piquete por siempre jamás.
Y recomendaciones para los que convocan huelgas. Las huelgas, manifestaciones y similares, no se deberían realizar en el centro de la ciudad que a los únicos que se les fastidia es a los viandantes, deben hacerse, donde más "jodan" y se vea la repulsa que se siente contra el gobierno, por ejemplo, en el caso de Madrid, enfrente de Las Cortes y cuando los Diputados estén entrando en dicho edificio.
¿Realmente la huelga ha sido tan general?...yo diría que no.
Derecho y libertad a la huelga, tanto para ir, como para no acudir.
N. Angulo











