viernes 29 de abril de 2011

VLAD DRACULEA III (TEPES/EL EMPALADOR)



CAPITULO II


Cuando Vlad III cumplió 17 años, Murat II Sultán de Turquía, decide dejar libres a los hijos de Vlad II, el Sultán otomano sabía que ya no tenía justificación alguna para retenerlos, ya no había motivos para temer una traición por parte del Rey de Valaquia, unos motivos que ignoraban los hermanastros, pero que no tardarían en saber.

Vlad III y su hermanastro Radu III prepararon su viaje felizmente, pero cuando retornaron les esperaba una atroz y triste noticia; en 1447 su padre y su hermano Mircea II habían muerto asesinados, el primero apaleado salvaje y vilmente, a su pobre hermano Mircea II le quemaron los ojos con un hierro candente y le enterraron aún con vida. Estas muertes habían sido ordenadas por el Conde Juan Hunyadi de Hungría debido posiblemente a la alianza que tenía Vlad II Dracul con el Sultán otomano Murat II, enemigo declarado del Conde, esto resulta cuanto menos paradójico ya que Juan Hunyadi y Vlad II habían sido aliados durante largo tiempo contra el avance de los ejércitos turcos. Sea cuales fueran los motivos del Conde húngaro, para Vlad III se convirtió en un enemigo pero sin dejar de lado que podría utilizarle para sus fines contra los turcos, al fin y al cabo Juan Hunyadi era un hombre de Estado y como tal tenía que mirar por sus intereses, el Conde de Hungría no fue la mano ejecutora que acabó con la vida de su padre y su hermano mayor, los ejecutores fueron los boyardos, o sea la aristocracia local que nunca vieron con buenos ojos a Vlad Dracul ni a su estirpe, Vlad Draculea les odió durante el resto de sus vida y se juró llevar a cabo una venganza contra estos nobles.

Durante un tiempo, apenas unos meses, Vlad Draculea fue Príncipe de Transilvania, pero lo que él ambicionaba era el reinado de Valaquia, para obtenerlo y pese al rencor que guardaba hacia los turcos, aceptó la ayuda de Murat II y por fin consiguió el tan ansiado reinado, le duró poco, una vez más Juan Hunyadi se cruzó en su camino dando órdenes a los húngaros para que arrebataran el reinado a Vlad Draculea.
Tras ser depuesto del trono de Valaquia, Vlad pareció que abandonaba pacíficamente su reinado, pero lo que realmente estaba haciendo era forjar un plan para volver a ser rey y vengarse de los turcos y de los boyardos, para conseguirlo estaba dispuesto a hacer lo que fuera. Estuvo durante 8 años viajando en busca de apoyo por lugares cercanos a Valaquia, contactó con su primo Esteban el Grande de Moldavia quien jugó un papel fundamental en su lucha contra los turcos. Estos años fueron importantes en su aprendizaje sobre tácticas político-militares, artes que llegó a dominar como nadie.

El tiempo transcurrido desde la adolescencia a la juventud fue esencial, empezó a despuntar la que sería su característica más importante en su personalidad, el sentido de la justicia, pero sin dejar de lado la venganza, es más, para él ambas iban unidas, no podía existir justicia sin venganza.

Para llegar donde quería y ver realizados sus sueños, se fue a la corte de Juan Hunyadi, éste quedó asombrado por los conocimiento que tenía el joven Vlad sobre los turcos y le nombró su consejero, pero además tenían otro nexo, el odio hacia los otomanos. Por su parte Vlad y gracias a su papel de consejero utilizó al conde el tiempo necesario hasta alcanzar sus fines, le necesitaba y le tuvo.

Esta es la descripción documentada sobre las características físicas que de él existen:

No es un hombre excesivamente alto pero si tiene corpulencia y está bastante musculado. De apariencia fría, inspira cierto espanto cuando se le ve por primera vez. Su rostro es rubicundo, fino y anguloso de nariz aguileña y fríos ojos grises, bien abiertos, de pestañas largas y oscuras al igual que su pelo largo y ensortijado que le cuelga sobre sus anchos hombros, cejas tupidas y negras que le dan un aspecto amenazador, pómulos salientes. Bigote poblado que apenas dejan ver sus finos labios.

Este físico le acompañó hasta el final de sus días, jamás engordó un gramo más de la cuenta y se mantuvo en forma, en parte gracias a las batallas que provocó y en las que participó.


N. Angulo

jueves 28 de abril de 2011

VLAD DRACULEA III (TEPES/EL EMPALADOR)





CAPITULO I


Vlad Draculea, más conocido como Vlad III el Empalador, Vlad Tepes (en rumano), nació en Sighisoara (Transilvania) en un frío día de noviembre de 1431, fue el segundo hijo del primer matrimonio de su padre Vlad II Dracul y la princesa Cneajna de Moldavia, su hermano mayor se llamó Mircea II apodado el Joven y nació en 1428.

Su padre se casó una segunda vez con Eupraxia/Vasilissa Musatini y fruto de esa unión nacieron otros dos hijos, Radu III el Hermoso en 1437 y una niña llamada Alexandra de la que apenas hay información, es más, se ignora hasta la fecha de nacimiento de la misma.

Vlad II Dracul tuvo otro hijo con Cătuna una de sus concubinas al que jamás reconoció legítimamente, llevaba por nombre Vlad IV el Monje (Calugarul).

En esta última información hay discrepancias ya que unos Historiadores cuentan que Radu III y Vlad IV nacieron del segundo matrimonio de Vlad II. Parece ser que los historiadores aparte de disentir en cuanto al carácter de Vlad de Draculea, también lo hacían en cuanto a fechas y parientes, pero yo me voy a seguir centrando en la figura de Tepes.

La vida del pequeño Draculea transcurrió sin grandes sucesos dignos de tener en cuenta, o sea, como la de cualquier niño, juegos con sus hermanos y aprender las artes de la guerra que en esos tiempos era asignatura obligada, fue en estos menesteres donde Vlad III dio muestras de tener una personalidad algo violenta e impredecible, sus hermanos le tenían algo de temor, sobre todo Radu III; su infancia como digo, no sufrió ningún acontecimiento importante hasta la edad de 13 años, cuando su vida dio un vuelco radical.

Debido a que Vlad II Dracul, ayudado por los ejércitos turcos consiguió el trono de Valaquia, éste tuvo que firmar un tratado y pagar un tributo anual a los otomanos como muestra de fidelidad y alianza, también enviaba anualmente a jóvenes valacos para que fueran entrenados por los ejércitos del Sultán turco como guerreros. El Sultán otomano no estaba todavía satisfecho y quería otra prueba de sumisión por parte de Vlad II, éste, para demostrar una vez más su agradecimiento, tuvo que entregar a sus hijos Vlad III Draculea y Radu III el Hermoso como rehenes para garantizar su lealtad al Sultán. Esta decisión no gustó nada al pequeño Vlad III que en un principio se mostró díscolo y causó problemas en el sultanato otomano.

El mismo Sultán se hizo cargo de Vlad III mientras este estuvo con él, le educó como a su propio hijo ya que tenían una edad similar, aunque Vlad III ya no mostraba la hostilidad de los primeros años ante el Sultán y su hijo, nunca les perdonó que le separasen de su familia y le obligasen a vivir con los turcos, simplemente esperaba su libertad y hacía planes, aunque no desechaba colaboraciones mutuas en un futuro y según su conveniencia.

En los años que estuvo bajo la tutela y como rehén del Sultán turco, Vlad III adquirió un sentido tal de la justicia que sería su estandarte en los años venideros, en su edad adulta y clave en su comportamiento.

Con su hermanastro Radu III, no se mostraba particularmente amigable, esto hizo que tuviesen una relación fría y distante, pero respetándose mutuamente.
Al igual que Vlad III mostró unas dotes militares capaces, Radu III por el contrario, carecía de dichas aptitudes, este era un motivo más de desunión entre los hermanastros.

Mientras Vlad III estuvo con los turcos, en Valaquia ocurrieron usa serie de acontecimientos que volvieron a dar un giro en la vida del joven Vlad.

Mircea II el hermano de Vlad III, aunque era leal a su padre, no compartía la sumisión y la política de alianza que mantenía con el Imperio Otomano, esto hizo que Mircea II en 1445 y sin el conocimiento de su padre dirigiese a los ejércitos valacos en una incursión contra los turcos pillándoles por sorpresa y reconquistando así la fortaleza de Giugiu que les había sido arrebatada anteriormente. Ante el estupor y el enfado por lo ocurrido, Vlad II se vio obligado a devolver dicha fortaleza para preservar la seguridad de sus hijos cautivos y seguir conservando el apoyo de los aliados, esto es, el ejército otomano.

Mientras tanto los días transcurrían despacio y llenos de furia contenida para el adolescente Vlad III.


N. Angulo

miércoles 27 de abril de 2011

VLAD DRACULEA III (TEPES/EL EMPALADOR)



INTRODUCCION

Hace muchos años estuve un mes aproximadamente en Rumanía, corría el año 1991, estaban aún recientes todos los acontecimientos sobre el derrocamiento y la posterior condena a muerte de Nicolae Ceauşescu; fue un viaje maravilloso que me dio la oportunidad de recorrer este país hermoso, conocer a sus gentes y costumbres, por supuesto en este itinerario no podía faltar una ruta por Transilvania.

En este viaje genial contaba con una interprete/guía rumana que hablaba el idioma español estupendamente, solo con un leve acento, después de casi un mes en esas tierras ya no necesitaba apenas traducción, habida cuenta de que el 75% del léxico rumano es de origen latino, captaba bastante bien su idioma.

Por supuesto en dicho recorrido por Transilvania hicimos parada en el famoso castillo de Drácula, (Castillo de Bran) situado cerca de Braşov, formaba parte de una ciudadela y fue construido sobre roca en 1378 como punto estratégico de defensa y para controlar la ruta comercial de la frontera entre Transilvania y Valaquia. Me llamó la atención que el pueblo fuese tan alegre y de colores tan vivos, con muchas plantas en y alrededor de las casitas, ya que en mi mente yo veía un enclave oscuro y tenebroso, me sorprendió gratamente la luminosidad del pueblo que parecía salido de un cuento infantil.

El castillo se elevaba orgulloso al final de una empinada cuesta y estaba rodeado de un frondoso bosque donde predominaban los tonos verde esmeralda; no lo pude visitar porque lo estaban restaurando, se pretendía una vez terminadas las obras abrirlo como reclamo para los turistas que llegaban atraídos por la leyenda de Drácula. Posteriormente se convirtió en el Museo de Historia y Arte Feudal, sigue abierto en la actualidad.

Núria, que así se llamaba la interprete/guía, se enfadaba muchísimo cuando oía contar historias sobre Drácula; fue ella precisamente la que me habló por primera vez y con admiración del príncipe Vlad Draculea, me decía indignada que Drácula era un personaje ficticio creado por Bram Stoker y que ridiculizaba la figura de Vlad describiéndole como un chupador de sangre y personaje oscuro; la contesté que sabía que el personaje de Drácula era ficticio y que había leído hacía mucho tiempo algo sobre Vlad Tepes y que precisamente lo que había leído de él, no le dejaba en mejor lugar que al personaje ficticio.

Me contó que Vlad Draculea fue un justiciero y que el pueblo rumano le admiraba por ello, que solamente empalaba a los miserables y no con tanta asiduidad como contaban las malas lenguas con el único fin de envilecer y manchar su memoria.

Durante años mantuve correspondencia con Núria y me envió una serie de escritos en los que se ensalzaba la labor de Vlad Draculea.

En el recorrido que voy a hacer sobre este personaje intentaré ser lo más objetiva posible narrando desde perspectivas diferentes la vida de Vlad Draculea, también conocido como Vlad Tepes (El Empalador). Recopilaré información de historiadores que definen a Vlad III el Empalador como un héroe nacional y la de otros que por el contrario, le acusan de ser un asesino vil, sádico y despiadado.

N. Angulo

domingo 24 de abril de 2011

HAY QUE LEER


No tenía un buen día, pero cuando me quise dar cuenta me adentré en los oscuros confines y recovecos que me llevaron hacia mundos infinitos y llenos de luminosidad.

Subí montañas, vadeé ríos de aguas turbulentas.

Vencí unas graves dificultades para escalar peñascos abruptos.

Tanteé paredes para poder llegar a mi destino.

Luché con fiereza contra espíritus malignos.

Luché con fiereza contra piratas que abordaron mi nave sin ser invitados a ella.

Amé, amé con pasión desenfrenada, con locura.

Y noté, noté mi sangre, mi pulso y mi corazón cabalgando como un corcel desbocado.

Con un corcel me vi frente al enemigo en torneos y batallas. 

Y sané, sané enfermedades que decían incurables y vi la felicidad en el rostro del enfermo al saberse a salvo y el agradecimiento de sus seres queridos.

Cabalgué por el inhóspito oeste y ví con desesperación como mataban a los Apaches, a los Cheyennes y Mapuches.

Besé; mis labios apretaron, lamieron, estrujaron, saborearon y relamieron...besé.

Lloré, por mi, por ti y por él.

Reí, reí y volví a reír hasta la hilaridad.

Parí, con dolor y sin dolor, pero con amor y abracé a ese ser que abría sus ojos por primera vez y lloraba desconsoladamente al ser apartado de su rincón feliz y cómodo, mi vientre.

Puse negocios y fracasé, de nuevo negocié y triunfé.

Me arruiné y enriquecí infinidad de veces.

Me adentré en el maravilloso mundo de la filosofía y coqueteé con Descartes, dialogué con Aristóteles y ensalzamos a Platón.

He vivido y quiero seguir viviendo infinidad de aventuras.

Y todo, todo esto ha sido posible gracias a los libros.

Leer es maravilloso y gracias a la lectura el mundo interior vive y nunca se aburre.

Hay que leer.

N. Angulo

miércoles 6 de abril de 2011

CREO QUE SE ESTAN EQUIVOCANDO



Todos sabemos que se viven tiempos difíciles en España.

Sabemos que existe una crisis que ha creado unas cifras de paro indecentes.

Creo que hasta aquí todos de acuerdo ¿no?

Debido a estos acontecimientos algunas personas aprovechan para llevar a cabo algo que todos conocemos muy bien: “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

Hay muchas maneras o formas de explotación infantil y ninguna de ellas me gustan.

Estos días estoy viendo en una Red Social algo que me indigna.

Estoy viendo como unos padres valiéndose de la enfermedad de su hijo están pidiendo dinero, han abierto una página, han abierto una cuenta bancaria aludiendo que es para ayudar a su pequeño y a cada rato y de manera invasiva hasta resultar asfixiante, aparece una notificación con el número de cuenta y pidiendo que se deposite dinero a nombre del niño enfermo, todo esto por supuesto acompañado de fotos con desconsoladoras imágenes del pequeño. No sé si la idea partió de ellos y su desesperación o alguien les asesoró, sea como fuere creo que se están equivocando, a los niños hay que dejarles al margen de estas cuestiones.

El pequeño tiene una enfermedad que está siendo tratada en la Seguridad Social, que aunque despotriquemos contra la misma (yo la primera) sobre lo mal que funciona, también es cierto y hay que tenerlo en cuenta que hoy por hoy, la Sanidad Pública es la que tiene todos los medios y los mejores médicos en su haber, han curado y curan enfermedades crueles con los mejores tratamientos disponibles.

Es decir, el dinero que piden estos padres no es para su hijo.

En la información que dan en su página, se desdicen continuamente. Unas veces nos cuentan que cobran 420 €, otras veces cambian la cantidad y ésta oscila entre los 500 a los 600€.

Unas veces dicen que él padre de la criatura lleva dos años en el paro (no es cierto) y otras que está trabajando.

El padre del niño, estuvo en Londres 6 meses o más trabajando, me imagino que le compensaría el salario ya que le daba lo suficiente para mantener dos casas, la de España y la de él en Londres, aunque ésta fuese una habitación en alquiler hay que pagarla y por supuesto alimentarse.

En la actualidad está en una isla española trabajando, digo lo mismo, compensará el salario porque de igual forma tiene que mantenerse él y a su familia.

La madre por ejemplo escribe esto en un mensaje en la Red Social: “Buenas tardes a todos, fulanito ya tiene su página y su familia nos necesita mucho, darle al me gusta y leer su historia, besos miles a todos gente buena, sobretodo a mis CAMPEONES “ .O sea habla en tercera persona cuando dice la familia nos necesita, ella es parte de esta familia, pues que diga claramente os necesitamos.

Otro mensaje El CAMPEON se llama fulanito, y LUCHA fuerte contra el monstruo y lo va a vencer, pero su papá está en paro y su mamá solo cobra 420 € encima fueron estafados por un socio en un negocio, y tienen una hija de 8 años, la situación es crítica para ellos y necesitan nuestra ayuda, tendríamos que ingresar dinerito en su cuenta nº ….. Sigue hablando en tercera persona como si ella no fuese parte de la familia que solicita dinero.

Pusieron otros mensajes, en uno de ellos la madre cuenta que Asuntos Sociales les recomendó deshacerse del coche e irse a vivir con un familiar, así se ahorraban gasolina y alquiler de vivienda y que por parte de Asuntos Sociales evitarían que les cortasen los suministros de agua y luz. No me parece mal consejo el que les da Asuntos Sociales. Me parece extraño que no tengan para comer o pagar los suministros, pero tengan Internet en casa, todos sabemos que en España precisamente no son baratas las compañías telefónicas.

Sinceramente no veo ninguna diferencia entre lo que están haciendo en la Red o mostrar al niño en la calle con su físico enfermo y valiéndose de ello pedir limosna, vaya por delante que no es una deshonra pedir limosna, como se suele decir delito es robar, pero me parece indecente utilizar a las criaturas para estos menesteres.

Si es para alimento y ropa todos sabemos que existen Asociaciones como Cáritas que se encargan de cubrir estas necesidades, de hecho y lamentablemente en la actualidad muchas familias españolas están siendo atendidas y sobreviven gracias a estas Asociaciones.

Siento si mi sinceridad os parece cruel, pero me indigna que se explote la enfermedad de un niño para pedir dinero.

La desesperación juega malas pasadas y hace que se cometan errores, pero nunca se debe utilizar la imagen de una criatura indefensa y enferma.

A día de hoy, mientras este artículo se publica, el marido sigue en la isla trabajando.

Si les han asesorado, lo han hecho muy mal, si la idea partió de los padres, peor.

Deben rectificar en las formas y maneras de conseguir ayuda.

Creo que se están equivocando.

N. Angulo

martes 5 de abril de 2011

ADMINISTRACION PUBLICA, IMPOSIBLE DE MANTENER



En una conversación de sobremesa mientras degustábamos un rico café y nos relajábamos, mi pareja y yo llegamos a la conclusión de que es imposible mantener la Administración Pública del país, sobretodo con las miles de personas que ocupan un puesto de trabajo, (esto no significa que trabajen) y que son del todo innecesarias. Mientras en otros países están rebajando considerablemente el número de funcionarios públicos, en España se siguen convocando oposiciones para acrecentar su número, o siguen contratando personas por el sistema de Libre Designación; si alguien lo entiende que me lo explique, por favor.

En la Administración Pública sobra gente y habría que hacer una “limpieza” urgentemente de personal, empezando por la vieja guardia que se las saben todas y apelan a su categoría o grupo para no doblar un tirante o hacer cierto tipo de labores, por ejemplo fotocopias o simplemente escanear un documento.

Algunos funcionarios, además de trabajar poco o en algunos casos nada, no es lo mismo trabajar que hacer acto de presencia, o sea fichar, gastan y consumen muchos recursos que pagamos todos con nuestros impuestos. Consumen luz, teléfono (muchas llamadas personales que nadie vigila y controla) agua, tiempo (en horas de trabajo se van de compras) y materiales diversos que en muchos casos se llevan a casa. Sí, sí, estáis leyendo correctamente, ¿quién no conoce a un funcionario que tenga su casa a rebosar de material de su lugar de trabajo? folios, bloc de posit, bolígrafos, lapiceros, clips y un largo etcétera. No lo digo porque me lo hayan contado, tengo familiares y amigos funcionarios, sé lo que cuento y lo que he visto y veo; esto a nivel de material de oficina, pero qué me decís de material sanitario, de limpieza y sigo con otro etcétera.

Voy a poneros un ejemplo que he vivido de cerca.

La mujer que cuidaba a mis padres, trabaja en un hospital de la Seguridad Social en el sector limpieza. Un fin de semana que fui a visitar a mis padres, busqué en el armario de debajo del fregadero unos guantes para fregar la vajilla; vi para mi sorpresa, que no había solo un par de guantes, sino una cantidad enorme de guantes del tipo quirúrgico. Esta señora traía a casa de mis padres, gasas, guantes de látex, vendas, papel higiénico y un largo etcétera de material que robaba de su lugar de trabajo. Hablé con ella y la dije que no veía correcto lo que hacía, me contestó que no era la única, que había compañeros que se llevaban material sanitario, incluso quirúrgico, tijeras, bisturís y a nivel ambulatorio jeringuillas, betadine o alcohol, empalidecí; ella por su parte no volvió a traer nada más. Posteriormente me dí cuenta que no había conseguido nada, en tal caso que mis padres comprasen el material, porque pensé que si a casa de mis padres llevaba todo este material, que no llevaría a su casa, a la de sus parientes y amigos. Analizando el tema me dije, esta mujer no es la única que roba material lo harán otros muchos trabajadores.

No me extraña que la Seguridad Social tenga déficit.

¿No existe en cada departamento de la Administración Pública personal encargado de controlar estos materiales de manera exhaustiva? Imagino que sí, ¿pero dónde están mirando o será que también hay que controlarles a ellos porque son los primeros que se llevan el material?

A lo mejor no estaría de más tener personal que compruebe los bolsos y bolsas que llevan los trabajadores cuando se van a sus casas, pero no, esto sería atentar contra sus derechos y tratarles a todos como posibles delincuentes ¡pobres!

¿Qué me decís del despilfarro de la luz eléctrica?

Taquicardias me dan cuando tengo que ir a algún edificio de la Administración Pública y veo que haciendo un día soleado y muy luminoso están todas las luces encendidas. Puedo entender que esto ocurra en despachos o lugares interiores, pero ¿y en los exteriores donde ademas disponen de grandes ventanales?

Seguramente me infartaría si supiese las cantidades astronómicas que se pagan de facturas telefónicas y como apuntaba en un párrafo anterior en llamadas personales. ¿Quién mientras aguardaba a ser atendido en alguna oficina pública no ha oído a un funcionario llamando a casa para preguntar cómo estaban sus hijos o cualquier otra nadería? Además les da absolutamente igual llamar de “fijos” a “móviles” aún sabiendo que esas llamadas son muchos más costosas.

He conocido funcionarios que llevaban sus propias empresas porque algún compañero fichaba por ellos y digo bien, he conocido; Uno tenía una herboristería, él llevaba el negocio por la mañana y su mujer por la tarde, apenás pisaba el Ministerio, bastante tenía con llevar su propio negocio. Otro diseñaba y proyectaba jardines, por supuesto y como ya he contado con el mismo método que el anterior, le fichaban y él no aparecía por su lugar de trabajo, bueno, miento, se le solía ver en la cafetería a la hora del aperitivo.

¿Cuántos más llevarían o llevan dicho comportamiento a la práctica? Miedo me da pensar en el número de funcionarios que nos estafan y roban e impotencia de que nadie vigile y controle dichos comportamientos.

Miedo me da coger la calculadora y hacer cuentas de este despilfarro.

Hay tanto y tanto que contar, pero como siempre me quedo sin espacio.

Por otro lado ¿quién puede exigir honradez cuando nuestros mandatarios que se supone nos tienen que dar ejemplo son una panda de ladrones y estafadores??


N. Angulo


NOTA: En este artículo no generalizo ni pretendo hacerlo, afortunadamente hay funcionarios públicos honrados.

lunes 4 de abril de 2011

PAIDOFILOS (II)

En el post anterior denunciaba y mantenía que esta gentuza siempre ha estado entre nosotros y que durante los tiempos de la dictadura se ocultaba su existencia.
 
Ahora no se puede ocultar, todos sabemos que están y lo que hay que hacer es modificar Leyes ya existentes o bien hacer Leyes nuevas a medida de estos canallas, para que una vez arrestados pasen su vida en la cárcel, está demostrado que no hay reinserción posible con lo cual habrá que ir olvidándose de mandarles a Centros Psiquiátricos que no solo no les rehabilita o recupera para la Sociedad sino que vacían los bolsillos del contribuyente para nada; cárcel para estos indeseables y además trabajando físicamente 16 horas al día para que al final de la jornada estén tan exhaustos que no puedan ni pensar y menos con el pene.

Los pedófilos tienen muchas formas de comportamiento, antes de agredir sexualmente a sus víctimas o durante, son exhibicionistas. Ignoro si en los tiempos actuales existen los exhibicionistas, pero imagino que si, puesto que esta actitud es intrínseca en el comportamiento del violador, me imagino que cuando no tiene oportunidad de llevar a cabo una violación, se exhibe y masturba delante de los niños.

Para convencer a los incautos de que los paidófilos siempre han existido y no es algo como apuntaba en el anterior post que haya surgido en las últimas décadas, voy a contaros unas desagradables experiencias personales que viví durante un periodo de mi vida que abarca desde los 9 años de edad hasta aproximadamente los 28 años, por suerte he de deciros que no causó en mi ninguna fobia o trauma, quizás por mi carácter o bien porque desde la primera vez que me ocurrió lo compartí, no soy psicóloga, pero imagino que el hecho de no guardarlo dentro ayudó a poder llevar una vida normal y sana, si bien es cierto que los días posteriores a los acontecimientos solía no estar muy bien e incluso no querer salir a la calle y cambiar mi ruta habitual.

La primera vez que me ocurrió jugaba al escondite en el Jardín Botánico de Madrid con mis amigas, mi hermano, 15 meses mayor que yo, jugaba a las chapas con sus amigos a unos metros de distancia; entre carrera y carrera por los laberintos del parque oí que chistaban cerca de mi y creyendo que se trataba de alguna amiga volví la cabeza y sonreí, detrás de mi, entre unos arbustos, surgió la figura de un hombre, pude comprobar que se trataba de un taxista o al menos vestía como tal, llevaba la gorra azul puesta y la camisa azul desabrochada casi del todo, sus pantalones estaban desabrochados y en la mano sostenía algo entre color carne y morado, me instaba a que me acercase y movía el objeto que tenía en la mano y que yo no acertaba a ver con claridad. No sé si fue por las advertencias continuas que me hacían mis padres de que no fuese con extraños que salí corriendo aterrada y llamé a mi hermano que se acercó a mi a la carrera con sus amigos detrás, les conté que había un taxista entre los arbustos que tenía algo en su mano y me llamaba. De manera rauda y gritando, los chicos fueron hacia el taxista que ya por entonces tenía los pantalones en las rodillas, le rodearon y le dieron patadas mientras le insultaban, el taxista salió despavorido y le vimos alejarse hacia una de las puertas del Botánico. Mi hermano gritándome como si yo fuese la culpable de lo ocurrido me dijo que lo que tenía en la mano el taxista era el pito, yo me reí y le dije que era imposible porque era muy grande y morado, me dio una colleja y seguimos jugando hasta la hora de irnos a casa a comer, esto ocurrió en un precioso día estival.
Parece que a partir de ese momento se abrió la veda, era raro el día que mis amigas y yo no veíamos un pito, en el Parque del Retiro, en el Paseo del Prado, a la salida del colegio o a la entrada del mismo, daba igual que fuese de día o ya anochecido. Yo nunca miraba ni decía nada, me limitaba a correr hacia donde hubiese personas mayores y me sintiese más segura.

Mi adolescencia fue la etapa peor porque ya tenía conocimiento de que existían hombres “así” y mi amiga y yo procurábamos no ir a sitios solitarios, estar siempre lo más cerca posible de la gente; durante un tiempo dejamos de ir al Parque del Retiro porque era casi imposible que no nos saliese al paso algún pervertido o pandillas que nos aterrorizaban. Recuerdo que le preguntaba a mi hermana mayor el cómo a ella no la ocurrían esas cosas con la minifalda que llevaba y me ocurría a mi que iba con mis faldas de tablas y mis calcetines cortos.

Lo de las pandillas fue otra odisea, chicos de 11 a 15 años que nos perseguían para poder tocarnos el culo o los pechos, no sé si esta práctica sigue existiendo, quiero creer que no, que lo que ocurría era efecto de las hormonas, la represión y la falta de información, aunque imagino que entre ellos habría algún violador camuflado.

Recuerdo perfectamente la última vez que me surgió delante un “cerdo”. Caminaba por Núñez de Balboa a buscar a mi pareja a su trabajo, enfrente de su empresa había un colegio de chicas, yo iba abstraída como casi siempre y escuche un silbido, me volví porque pensé que se trataba de algún compañero del trabajo de mi chico, me llevé un chasco porque resultó ser un exhibicionista, aunque tenía cerca de 30 años mi primera reacción fue la de siempre, no mirar, ponerme muy colorado y procurar calmar el galope de mi corazón, pero hubo un cambio, esta vez llamé al timbre del colegio y les dije que mandasen a alguien a la puerta principal porque había un pervertido, el tío cuando lo oyó salió por piernas, esta gentuza es cobarde.

Los exhibicionistas son violadores que deciden exhibirse cuando ven frustrado su intento de agresión, no nos equivoquemos y pensemos que son distintos o mejores a éstos.

Si alguna adolescente está leyendo este artículo y ha sido víctima o aún lo es de alguna perversión, que lo denuncie y sobretodo que lo cuente en casa, que no se lo reserve porque el daño puede ser mayor de lo que se piensa.

Hay leyes que tienen que cambiar, que tienen que endurecerse, como son; La Ley del Menor y las Leyes sobre agresiones sexuales a menores, no hay benevolencia que valga porque estos infames no se reinsertan sino que con el paso del tiempo se hacen más fuertes y seguros de sí.


N. Angulo

domingo 3 de abril de 2011

PAIDOFILOS



Paidofilia.


  1. f. Atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes. 
Lamentablemente siempre han existido los paidófilos o pedófilos; estos hombres perversos, pervertidos, no han surgido en los últimos tiempos, lo único que ha surgido es la información. Esto ha sido posible gracias a que las víctimas han sido valientes y con miedo y vergüenza se han atrevido a denunciar el sufrimiento que han padecido. Gracias a las víctimas y solo a ellas, ha sido y es posible que estos hechos salgan a la luz, que se informe a los ciudadanos sobre la existencia de estos cafres y las aberraciones que cometen.

Cuando nuestros padres nos decían siendo niños; “no hables con extraños”, “no aceptes nada de extraños”, “no te vayas con extraños”, sabían bien porqué lo decían, querían protegernos de unos seres sin conciencia, sin escrúpulos y sin corazón, los paidófilos, por ello estos consejos pasaban de generación en generación y los padres siguen aconsejando así a sus hijos.

Voy a relatar un acontecimiento que por desgracia viví de cerca y que muestra como esta gentuza siempre ha estado entre nosotros, pero como digo, no había información, solo existía el “boca a boca”. Si alguna criatura era víctima de un abusador, la propia familia lo ocultaba, no trascendía, se vivía como una humillación y se quedaba entre las cuatro paredes de casa. Por otra parte tampoco las autoridades permitían la divulgación de estas noticias. España vivía en una dictadura y por supuesto el país era una balsa de aceite de prosperidad y bondad o eso quería que creyésemos y así lo transmitía el dictador.

Cuando tenía apenas unos diez años, una compañera de colegio que además era mi amiga puesto que compartíamos aula y pupitre, faltó varios días a clase; cuando volvió ya no era la misma, su cara estaba triste siempre y sus ojos marrones parecían haber empequeñecido, pero era una ilusión óptica debido a las lágrimas que vertían sin cesar. El mismo día de su regreso, a la hora del recreo y haciéndome jurar que no contaría a ninguna compañera nada de lo que me iba a decir, me narró la siguiente historia, por supuesto yo hice mi juramente y cumplí mi palabra al dedillo, nadie supo este lamentable acontecimiento por mí.

Diez días atrás, su hermana pequeña de seis años, pidió permiso a sus padres para bajar a la calle a comprar caramelos, quería gastar algo del dinero que le había dado su madrina; era un sábado de una noche de otoño, apenas las 21 horas y los puestos de caramelos cerraban más tarde. Sus padres no vieron mal en ello, la única condición que pusieron es que no fuera sola, que fuese con su hermana mayor, o sea mi amiga, a la que encargaron que ya que iba con su hermana comprase unos pasteles para tomar el domingo por la mañana y si eran buenas alguno esa misma noche. Tanto la pastelería como el puesto de caramelos se encontraban a menos de 10 o quizás 20 metros del portal donde vivían.

Las niñas bajaron a todo correr los tres pisos que las separaban de la calle, la mayor entró en la pastelería y le pidió a su hermana que no tardase y la recogiese en la pastelería para subir juntas a casa. Cuando la mayor entró en la pastelería estaban cerrando, pero como la niña era vecina y conocían a la familia la sirvieron el pedido, se demoraron un poco mientras ella seleccionaba los pasteles que más la gustaban, tenían que contener nata o chocolate, luego se sintió mal por seleccionar tan solo pasteles de su gusto y pidió alguno de crema o cabello de ángel que eran los preferidos de sus papás, mientra se los empaquetaban miró hacia la puerta porque oyó bajar el cierre del puesto de caramelos y sin embargo su hermana no llegaba. Pagó los pasteles y mientras los dueños bajaban el cierre, ella se quedó en la puerta esperando a su hermana. Preguntó por ella al señor del puesto de caramelos que pasaba por delante en esos momentos, el señor la dijo que precisamente había decidido cerrar y marcharse a casa porque llevaba más de media hora sin clientes...¿dónde estaba su hermana?

Esperó y esperó nerviosa y preguntándose dónde estaría su hermana, no quería subir a casa sin ella, sus padres se enfadarían, además a esas alturas ya estarían preocupados por la tardanza. Pensó y pensó y llegó a la conclusión de que seguramente su hermana se había ido con alguna amiga de los alrededores a jugar, no sabía que hacer, una parte de ella quería ir en su busca, pero si se alejaba del portal y llegaba su hermana...¿qué hacer? Al fin se decidió por subir a casa, lo hizo en un estado lamentable, entre lloros y temblores. Primero sus padres la regañaron, la increparon y chillaron, pero viendo el estado de mi amiga finalmente la abrazaron y trataron de consolarla. Por supuesto se olvidaron de cenas y pasteles; salieron a la calle en busca de la niña, recorrieron calles y plazas cercanas donde los críos solían jugar, se acercaron a preguntar a casas de vecinos y amigos y por último acudieron a la comisaría más cercana. Tanto la policía como los padres y algunos vecinos anduvieron en busca de la niña y ya por fin de madrugada y completamente exhaustos los padres se fueron a su casa, tenían otros tres hijos a los que atender y les habían dejado solos.

En casa les esperaba una sorpresa; a las 6 de la mañana una vecina subió a la azotea comunal a coger unas camisas de su marido que estaban ya secas para plancharlas, al lado de la puerta de la azotea, había otra puerta, un cuarto que contenía enseres de limpieza, la vecina oyó ruidos, abrió la puerta y allí estaba la niña, a oscuras, en un rincón, sin ropa y con la vista perdida, los ojos apenas se distinguían porque estaban muy enrojecidos, la carita llena de mocos y lágrimas ya secas; la habían violado, la habían quemado los genitales y los ojitos, por eso estaban enrojecidos, con unas cerillas que estaban apagadas cerca de ella, cuando esa mujer la encontró ya empezaban a salir las primeras ampollas en la piel de la niña. La vecina que había colaborado hasta hacía una hora en la búsqueda de la criatura enseguida dio la alarma, llamó a las puertas de los vecinos cercanos y de nuevo a la policía.

La niña siempre estuvo en ese cuarto, el violador la debió de coger en el portal en el momento que su hermana mayor entró en la pastelería.

Cuando mi amiga terminó, la abracé y la dije que ya sabía algo, no con detalles, pero que en el barrio ya había corrido la voz del suceso.

Después de este lamentable acontecimiento, ningún miembro de la familia volvió a ser el mismo. La niña dejó de asistir al colegio y supe por su hermana que iba a un centro de niños “raros”, es decir, la niña fue ingresada en un manicomio.

Dos años después cambié de colegio y perdí contacto con mi compañera de pupitre, no sé que ocurrió en los años posteriores con su hermana o si se encontró alguna vez al culpable.

Esto ocurrió en 1965, quiere decirse que siempre ha habido y siempre habrá (si no lo evitamos) desalmados y sin conciencia que dañen a criaturas indefensas más allá de los límites que puede aguantar un ser humano. ¿Cómo evitarlo? por supuesto denunciando y con condenando a estos indeseables con las penas máximas.

Este relato no es fruto de mi imaginación, que más quisiera.


N. Angulo

sábado 2 de abril de 2011

ESPAÑA ES DIFERENTE


En España somos muy dados a quejarnos de lo mal que está la vida, lo mal que va todo, pero nos quejamos en el sitio equivocado, en los bares, en reuniones con los amigos, en la cola de la pescadería, etcétera.
 
También somos muy dados a echar la culpa de todo a los demás, nosotros nos dejamos al margen, siempre son otros los que hacen las cosas mal...el Gobierno es el culpable de la crisis, los constructores son los culpables del “caos” del ladrillo y más etcéteras.

Creo que ya es hora de cambiar esto. Al igual que tenemos la obligación de pagar impuestos, tenemos el derecho a la crítica y el deber de evitar que el país vaya peor de lo que va.

El actual Presidente del Gobierno, el señor Rodríguez Zapatero, no está dirigiendo el país porque salió milagrosamente de una lámpara mágica; salió de las urnas, así es que repartamos responsabilidades. El es un mal presidente, pero las personas que lo votaron, son responsables de no analizar su voto, de no pensar que con el mero gesto de introducir una papeleta en un recipiente, se estaban jugando el futuro del país donde viven, le votaron personas que creyeron en él, (estas son culpables de su credulidad) pero otras muchas le regalaron su voto para evitar que saliese otro partido vencedor en las urnas.

Quiero analizar en este espacio que España no cuenta solo con dos partidos políticos por mucho que los dos partidos políticos más fuertes insistan en ello cuando se presentan a las elecciones. 

Quiero recordar a los votantes que está en juego el bienestar de un país y quiero hacer hincapié en que si no convence a los votantes ningún partido político, mejor que no se vaya a votar, mejor que se quede en casa y disfrute de un día estupendo con su familia.

Al ir a votar no nos jugamos un café a los chinos con los compañeros del trabajo, nos jugamos el café de cuatro años como mínimo y la comida y el bienestar de nuestra familia.

En mi opinión sería aleccionador que en las próximas elecciones, cuando se hiciese el recuento de los votos, no hubiesen papeletas en las urnas y digo bien, porque el voto en blanco también se puede manipular, lo mejor es que no exista ninguna papeleta que contar. Creo que los políticos se llevarían un chasco porque se darían cuenta que sus mentiras para acudir a las urnas ya no han convencido a nadie.

El constructor o promotor que no cumple con las calidades estipuladas al construir un edificio, que no cumple con las fechas dadas y que finalmente cobra la vivienda muy por encima de su valor, es culpable de todo esto, pero no pone una pistola en el pecho a las personas que compran las porquerías que él construye y vende.
Una vez más repartamos responsabilidades. El constructor posiblemente sea deshonesto, pero la persona que adquirió una vivienda que no puede pagar, a no ser que se hipoteque de por vida es culpable y es culpable de no exigir las calidades que firmó al adquirir la vivienda, es culpable de entrar en un mercado sobrevalorado, se habla de que la vivienda en los últimos años llegó a pagarse hasta un 60% por encima del valor real. 

El tipo de viviendas que se construyen en España son un magnífico reflejo del carácter español y sé que muchas personas al leer esto se sentirán ofendidas. La construcción suele ser muy aparente, sobretodo las entradas, los portales (justo donde no se vive), pero luego al introducirse en la vivienda se observan tabiques que no aguantan una alcayata y que no están debidamente aislados, ventanas que no cierran bien, puertas plastificadas, humedades y podría seguir hasta el infinito. 

Además los pisos te los venden con pre-instalación de tal o cual servicio, lo primero que hace el comprador de una vivienda que le ha costado una millonada, es cortar tubos en el sistema eléctrico para poner una bombilla. Al español medio le encanta aparentar, aunque lo pase fatal a final de mes, sigue yéndose de vacaciones, vistiendo de marca, moviendo el coche para desplazarse por la ciudad, en vez de utilizar el transporte público ya que ha pagado y paga con sus impuestos dicha infraestructura, dando a sus hijos más de lo que les pueden dar, de este comportamiento tan insensato ¿también tiene la culpa el Gobierno? 

¿Es culpable el Gobierno de que una persona no haya hecho números y adquiera una vivienda por encima de sus posibilidades? 

¿Es culpable el Gobierno de que la persona que adquiere una vivienda no exija unos mínimos de decencia a los constructores y pague por una “mierda” muchos miles de euros que no tiene?

Yo he vivido y vivo de alquiler porque me he negado y me seguiré negando a entrar en este mercado desproporcionado, por esto tengo todo el derecho a culpar al Gobierno de lo mal que va todo, pero culpo también de la crisis a las personas que contribuyeron con su mal comportamiento a crearla...reparto responsabilidades.
Ya es hora de que cada cuál asuma sus culpas, sus fallos y se haga responsable de sus meteduras de pata y no culpe de todo a terceros. 

Despotricamos de participar en guerras, pero votamos SI a la OTAN, nos quejamos de las diferencias que existen en la UE, pero votamos SI al Euro y SI a la UE

Culpamos a la banca de sus usuras, pero acudimos a ella a por créditos.

Analicemos nuestros votos. Menos hablar y criticar en petitte comité y más salir a la calle a manifestar las quejas y los descontentos.

Por encima de todo, analizar el voto porque de ese gesto depende el futuro de un país.

España es diferente, pero a mí no me gusta esa diferencia.

N. Angulo

Lectores del blog de Nieves