Las personas que me seguís habitualmente sabéis que he escrito algunos post referentes al mundo de Facebook, hoy me apetece hacerlo de nuevo; en este nuevo artículo quiero hablar sobre las personas que he conocido y estoy conociendo por este mundo virtual, del que soy una gran admiradora y defensora.
Más o menos en estos días se cumplen 3 años desde que me adentré por primera vez en Facebook, este mundillo mágico, porque amigos, a mi todo lo que tenga que ver con la tecnología virtual me parece magia, pienso en lo que me queda todavía por ver y estoy deseando contemplar y participar como espectadora de primera fila. La tecnología avanza que es un gusto y que siga así.
Cuando fui familiarizándome con Internet empecé a difundir mis artículos por Google a través de La Coctelera, Blogspot, Blogueria (este último muy abandonado por mi parte) también escribí en La Comunidad de elpais.com pero lo abandoné cuando vi que censuraban artículos, eso sí, antes de irme escribí un post donde ponía a La Comunidad, a El País y al grupo Prisa a “caer de un burro”, se lo merecían por soberbios, por supuesto también mis artículos se pueden leer en Facebook a través de mi página web.
Mis obras plásticas las tengo expuestas en las páginas de Artelista e Intergaleria.
Quien me iba a decir hace muchos años que mis humildes y reflexivos artículos los iban a leer personas desde Rusia, México, Venezuela, Buenos Aires, Uruguay, Finlandia, Estados Unidos, Netherlands, por supuesto España y otros países que ahora no me vienen a la memoria. En fin, como ya digo, un mundo maravilloso el virtual, al alcance de cualquiera y donde todos tenemos oportunidad de mostrar nuestra pequeñas o grandes aptitudes.
En estos años he ido teniendo amigos de todo tipo, como en el mundo real y han ido creciendo alarmantemente en número, no pretendía tener muchos porque al final no les atiendes como se merecen y me gusta ser buena anfitriona.
Tengo amigos poetas y otros que creen que lo son pero que escriben con el mismo entusiasmo y por ello tienen mi admiración.
Tengo amigos músicos que tocan, cantan y componen fantásticamente.
Tengo amigos músicos que tocan, cantan y componen fantásticamente.
Tengo amigos que son escritores de primera fila y seguramente ignoran que lo son, les animo desde este post a que continúen escribiendo y mostrando su buen hacer para nuestro disfrute.
Tengo amigos que son humoristas natos, de primera fila y gracias a ellos cuando por la noche desconecto mi ordenador, me voy a la cama con una gran sonrisa en los labios y armonía en mi corazón.
Tengo amigos más estirados y quizá un poco pegados de si mismos, estos me suelen durar poco, los que conservo entre mis amistades me aportan conocimientos.
Tengo amigos enloquecidos por el fútbol.
Tengo amigos a los que les encanta leer.
Tengo amigos entusiasmados con el cine.
Tengo amigos enloquecidos por el fútbol.
Tengo amigos a los que les encanta leer.
Tengo amigos entusiasmados con el cine.
Tengo amigos ingeniosos, con una facilidad de palabra y pronta respuesta, que dejarían alucinados a muchos guionistas famosos.
Tengo amigos de otros países que son una fuente inagotable de información fidedigna contada y vivida de primera mano.
Tengo amigos de otros países que son una fuente inagotable de información fidedigna contada y vivida de primera mano.
Tengo amigos que siguen defendiendo a capa y espada sus creencias, ya sean religiosas, políticas o de otra índole y les respeto por ello.
Tengo amigos divorciados o separados que luchan día a día para llevar a su/sus hijo/s adelante y todavía por la noches después de prepararles la cena y posiblemente exhaustos, son capaces de relajarme con algún maravilloso comentario.
Tengo amigos que se enamoran una y otra vez virtualmente y algunos hasta se emparejan.
Tengo amigos que podrían ganarse la vida de “pinchadiscos” porque llenan el muro de música, unas veces nostálgica y otras con un ritmo que te empuja a bailar.
Tengo amigos muy enfermos pero que nadie lo diría porque son los que animan a los demás.
Tengo amigos cuidando de algún familiar enfermo con una valentía, tesón y fuerza aleccionadores.
Tengo amigos a los que les encanta mandar bombones, besos, osos o bien etiquetar una y otra vez, a mí no me gusta y lo saben, pero siguen siendo mis amigos porque son gente sana y cariñosa.
Tengo amigos comprometidos en una o mil causas y luchan incansablemente por ellas.
Tengo amigos muy jóvenes, apenas 17 años, discutidores y con cerebros bien amueblados con los que me encanta debatir.
Tengo amigos longevos con los que también debato y aprendo y aprendo.
Y por último tengo amigos a los que espero conocer en el mundo real porque simplemente me parecen personas geniales.
Y por último tengo amigos a los que espero conocer en el mundo real porque simplemente me parecen personas geniales.
Por todo esto, hoy he sentido la necesidad de dar las gracias a todos y cada uno de mis amigos virtuales que tanto y tanto aportáis a mi vida.
N. Angulo














