miércoles 31 de agosto de 2011

CUENTOS VERANIEGOS (VI)


Oigo pasos por la cubierta y voces apagadas.

Tenía que ocurrir tarde o temprano, aquí no me puedo quedar eternamente entre estas maromas, además casi agradezco que me descubran, son muchas horas aquí, me duele todo, tengo hambre y sed.

Me colé de polizón en un descuido mientras llevaban a cabo el saqueo del barco donde viajábamos mi padre y yo, al que por cierto han raptado para pedir un rescate y es por ello que me encuentro aquí, para poder liberar a mi progenitor, cueste lo que cueste y aunque me vaya la vida en ello.

Siento como apartan con brusquedad las cuerdas que me cubren y una fuerte mano tira de mis cabellos y por supuesto detrás de mi pelo voy yo gritando.

Son dos grumetes de poca monta que aspiran a un cargo mayor haciendo méritos y qué mayor mérito que encontrar a un polizón a bordo.

Por fin sueltan mis cabellos para sujetarme uno de los grumetes por una oreja llevándome casi a rastras por la cubierta del navío.

Me presentan ante el capitán de la nave, un pirata imponente con unos cabellos oscuros y ensortijados tan negros como los míos pero no tan largos.

Tiene unos felinos ojos verdes, piel morena y barba de varios días pero perfectamente recortada. Como ya he dicho es un hombre con un físico tremendo, alto y fuerte, con los músculos definidos a través de su parda vestimenta.

Mira hacia mi desde su altura, o sea hacia abajo, pues yo apenas mido 1'55 cm. Por mi parte doy unos pasos hacia atrás para poder mirarle sin tener que doblar excesivamente el cuello y terminar con dolor de cerviz, sostengo su mirada, no me amilano, no debo demostrar debilidad ante un simple filibustero por muy capitán que sea.

Lo primero que me pregunta es si tengo hambre a lo que respondo afirmativamente, ordena que me lleven a las dependencias que sirven de cocina y comedor y que me den algo sólido, que ya hablaremos más tarde. La marinería se alojaba bajo cubierta y allí es donde me conducen.

Una hora más tarde después de saciar el hambre y la sed me vuelven a llevar ante el capitán. Me tiemblan un poco las piernas, ¿notará que soy una mujer? Si me descubriesen no dudo por un momento que estos salvajes me violarían y me darían muerte, creo que llevo suficientemente apretado el corsé para disimular mis pechos; agradezco que mi padre insistiera en el disfraz masculino para no soliviantar a su tripulación durante la travesía, ya que, me puse pesada e insistí en acompañarle en este viaje que ha resultado de todo menos idílico y con este final, con el saqueo de la nave y posterior rapto de mi padre por parte de estos canallas.

De nuevo ante la presencia del filibustero, éste me explica que debido a su condición de pirata y fuera de la ley no me entregará a las autoridades pertinentes, pero que trabajaré para él gratis y sin derecho alguno a mi parte del botín en los saqueos que lleven a cabo.

Llevo varios días en el barco, ya sé dónde ocultan a mi padre y tengo un plan para su rescate y posterior huida.

He podido hacerme con una brújula y dispongo de una daga que siempre llevo conmigo, también he cortado la mayoría de los cabos que sujetan la barca en la que pienso escapar con mi padre.

Debido a que todos los días por la noche estoy un rato a solas con el capitán, dice que le hago reír, le he puesto la daga en el pecho y le he quitado el mosquete, sabe que con un disparo le puedo mandar al infierno, también le he extraído un saquito con monedas de oro, me vendrán bien cuando recupere la libertad. Le ordeno que no haga ni un solo movimiento que llame la atención de la tripulación y me lleve junto al preso, así lo hace y amparándonos en las sombras, es una noche sin luna y con la suerte de cara ya que hay poca tripulación despierta, llegamos junto a mi padre. Los tres nos dirigimos hasta la barca y ordeno al capitán que desate el último cabo y la lance al agua, seguidamente le hago saltar a él, luego salto yo y por último mi padre.

Remamos el capitán y yo incansablemente hasta alejarnos del barco que capitaneaba, mientras tanto mi padre apunta con el arma al capitán, más tarde mi padre me sustituye con los remos y cambiamos los papeles, ahora soy yo quién acogoto al capitán, sigue sonriendo de forma cínica y parece no cansarle en absoluto las horas que lleva remando.

Cuando ya no veo peligro ni rastro del barco pirata, lanzo al capitán al agua, espero que los tiburones den rápida cuenta de su cuerpo.

Dos horas más tarde y gracias a la brújula mi padre y yo avistamos tierra.

Ya en tierra firme mi padre me abraza y dice lo orgulloso que se siente de mi, yo por mi parte ya he perdido las ganas de acompañarle en ninguna travesía, seguiré con mis bordados y mi educación.
No siento ningún remordimiento por haber abandonado al filibustero del demonio en alta mar, aunque creo que me enamoré un poco de él.

N. Angulo

sábado 27 de agosto de 2011

MEXICO

Los ciudadanos decentes de México llevan años padeciendo terror; en sus calles, en sus casas, en las escuelas, en sus pueblos y ciudades.

¿Dónde mira Naciones Unidas? ¿Estas masacres como la acontecida hoy en Monterrey no la consideran terrorismo?

Parece ser que Naciones Unidas solo considera terrorismo cuando se lanzan aviones a los edificios. Lo que sufren los mexicanos para Naciones Unidas ¿qué es?

Terrorismo es todo aquello que te ocasiona terror y vivir en perpetuo estado de emergencia yo lo considero terrorismo al más puro estilo.

terrorismo.
1. m. Dominación por el terror.
2. m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.

Cárteles de la droga tranquilamente asentados en las ciudades más importantes de México.

Policías y militares comprados por las mafias.

Políticos corruptos.

Mujeres asesinadas.

Miles de personas desaparecidas.

Estos acontecimientos ocurren desde hace muchos años y como digo, se ejecutan con toda impunidad.

¿Por qué?

En una Red Social cuento con amigos mexicanos, gente maravillosa, afables y lo más extraordinario con un sentido del humor envidiable. ¿Hasta cuándo aguantarán?

El reciente ataque en Monterrey ha sido contra un Casino. Una explosión ocasionó un incendio que atrapó a muchas personas y las puertas estaban obstruidas.

Según las primeras informaciones que van llegando este acto infame ha sido perpetrado por presuntos sicarios del crimen organizado, han lanzado granadas al interior del casino y han disparado contra las personas que se encontraban en el mismo.

¿Por qué? ¿Hasta cuándo?

Los asesinos han llegado en dos vehículos y parece ser, según testigos presenciales, que eran 6 hombres. Sin salir de los vehículos han lanzado las granadas y comenzado con los disparos, por último rociaron todo con líquido inflamable y se desató un incendio.

Esto es terror, esta gentuza son terroristas y Naciones Unidas que debería proteger a los ciudadanos del mundo, no hace absolutamente nada.

En este acto atroz han fallecido, de momento, 53 personas, entre mujeres (en su mayoría) y hombres. Muchas de estas muertes han sido por intoxicación.

Una amiga mexicana que por supuesto me ruega que no cite su nombre me ha prometido más información sobre lo que están sufriendo en México, de primera mano. Con todo lo que me cuente escribiré un segundo artículo dedicado a este maravilloso país.

Siento repulsa por estos asesinos.

Siento un desprecio infinito hacia los consentidores.


N. Angulo

jueves 25 de agosto de 2011

LA ORDINARIEZ


Os cuento que desde mi niñez siento un rechazo rayando la fobia hacia la ordinariez y las personas que sustentan dicho comportamiento como si de un estandarte se tratara.

ordinariez.
(De ordinario).
1. f. Falta de urbanidad y cultura.
2. f. Acción o expresión grosera.

Reconozco que en los tiempos que corren me siento más “extraña” que nunca. Siento como si los hados hubiesen confabulado para hacer que naciese en una época equivocada, en un tiempo que no es el mío.

Me horroriza ver que en mi país de unos años a esta parte lo que prima es la ordinariez y que las personas que son zafias triunfan, se hacen famosas y para mi consternación, incluso sirven de modelo en el que mirarse, al que copiar.

Tampoco os equivoquéis, en absoluto me vuelven loca ni mucho menos “los estirados”; aquellas personas que parecen que van oliendo siempre a tufo, no, estas personas tampoco son mi debilidad, procuro buscar un término medio, como dice un sabio dicho popular “ni calvo ni con dos pelucas” pues eso, ni ordinarios, ni excesivamente finolis. Por otro lado reconozco que si no tuviese más remedio que hacer una elección, entre los unos y los otros, prefiero los segundos, como ya he dicho la ordinariez me causa repugnancia, no lo puedo remediar.

Debo pertenecer a una minoría de personas a las que nos causa extrañeza ver que la gente simpatiza y admira a “las princesas del pueblo” o “chonis” como las denominan ahora, por cierto que esta palabreja me da un repelús que para qué.

No puedo con los gritos, no puedo con los gestos bruscos, no puedo con las personas que no hablan sino que chillan, pensando quizá que al elevar el tono de voz tienen más razón que los demás.
La ordinariez no es solo hablar a gritos, es todo un compendio de gestos, posturas y ademanes, es un comportamiento, un modo de vida.

Las personas ordinarias, caminan de otro modo, por ejemplo, las mujeres por mucho que se pongan vestidos o se maquillen parecen cowboys, o John Wayne según se apea del caballo, les va que ni pintada la frase “aunque la mona se vista de seda, mona se queda” y así es, ni más ni menos.

Ya sé que todos tenemos derecho a ser como somos, ciertamente en este mundo que habitamos tiene que haber de todo, pero hacer de este comportamiento un modelo en el que mirarse, me parece cuanto menos espeluznante. Por favor, un llamamiento a la cordura y a la educación, que por lo menos no se ponga de moda la zafiedad.

Por este motivo en mi vida cotidiana no hay lugar para ciertos programas de televisión que dan protagonismo a esta caterva de ordinarios ni a ciertas cadenas de televisión que promueven y sustentan la ordinariez. Me parece además una paradoja que en estos engendros de programas televisivos se utilice de modo habitual la palabra “glamour”, me partiría de risa por esta incongruencia si no fuese un tema tan serio el que estoy tratando.

El día que decidí escribir este artículo tratando este tema y siguiendo mi costumbre de procurar no hablar de lo que no sé e informarme debidamente, encendí la televisión a una hora desacostumbrada en mi casa y busqué un programa que según me contaron tiene mucha audiencia ¿penoso, verdad?
Creo que visualicé 3 minutos del susodicho feto televisivo, lo siento, os tendrá que valer este tiempo para mi análisis porque no aguanté más. Apagué la televisión horrorizada. Gente gritando, gesticulando, paseándose por el plató, comiendo, interrumpiendo y quitando descaradamente la palabra al compañero. Me siento avergonzada de que programas de esta índole se emitan y lo que más me confunde y aturde es que triunfen y tengan audiencia. Por desgracia esto ya me dice en que país vivo y con qué clase de gente y sinceramente no me gusta.

Mi deseo sería que fuese una moda pasajera, pero no quiero engañarme, para ser algo pasajero, lleva arraigado en España más años de los que merece cualquier moda.


N. Angulo

miércoles 17 de agosto de 2011

CUENTOS VERANIEGOS (V)


Vamos de la mano por el parque, ya se va acercando la noche y yo me quiero ir, sé lo que vendrá ahora, me quiero ir, pero él insiste en que nos tumbemos un poco en la hierba, quiere besarme, quieres acariciarme, sé lo que vendrá después y debo irme, pero no me deja y yo en el fondo tampoco deseo marchar. Nos tumbamos en la hierba.

Otro mes, otra luna. Luna llena; siento como se me eriza la piel, por las comisuras de mi boca dentro de un rato comenzarán a caer las babas, los poros de mi piel se abren para dilatar los folículos pilosos que a su vez dan paso a unos pelos fuertes y duros, como cerdas. Mis ojos brillan y se hacen más grandes, mis sentidos recobran mucha más fuerza, el olfato, la vista, el tacto, todos y cada uno de mis sentidos están al 100 % de su magnitud, mis uñas ya son largas, fuertes, capaces de rasgar cualquier cosa, estoy alerta, para saltar....¡huye, no me mires...huye, aléjate....es tarde, voy a por ti!!!

Mi piel está erizada, mis patas prestas a saltar sobre mi presa...¡huye, no me mires así y corre!!

Veo en la oscuridad, mis grandes orejas perciben cualquier ruido....¡¡¡ya es tarde, voy a por ti!!! jajajajaja
Aúllo a la luna, la parte humana que aún queda en mi no quiere hacerle daño, le miro, le ruego con la mirada que se vaya, que no es demasiado tarde ¿o sí? El está paralizado por el miedo, observándome con incredulidad y yo ya no puedo hacer nada, le acorralo, huelo su miedo y es que ser una mujer loba....no es fácil.
Le someto, le muerdo, le arrastro hacia los matorrales que nos protegen de las miradas inoportunas de algún paseante nocturno...y sigo desgarrando, saciando mi sed de sangre y de vísceras...y vuelvo a mirar a la luna y vuelvo a aullar.
Tarde, mucho más tarde, la luna sigue alumbrando la noche, llena, blanca, hermosa...y yo...pobre de mí, yo no puedo hacer nada con mi destino, soy una mujer loba y anhelo, necesito estas orgías sangrientas.

He perdido el sentido del tiempo, estoy entumecida, he debido de dormirme unas horas y ya es tarde, amanecerá de un momento a otro y debo deshacerme de esta víctima, debo enterrar su cuerpo, hacerlo desaparecer sin dejar rastro, me pongo a ello incansablemente y termino exhausta.
Mi destino se forjo en mi niñez cuando fui mordida por un licántropo, ahora vago de un sitio para otro buscando la paz, que solo encuentro en noches como esta, cuando puedo saciar mi sed.
Mi parte humana poco a poco va apareciendo, mis uñas se encojen como por ensalmo, mis sentidos va recobrando su normalidad, ya no huelo la sangre de mi víctima, solo percibo el aroma de las flores y de la hierba del parque. Mis uñas ya son más débiles, humanas, ya no veo con la nitidez de hace unas horas. Vuelvo a ser humana, ya no quedan restos de la loba que habita en mí.
Ya no aúllo a la luna, ahora, sentada, mirando la bola roja del sol del amanecer derramo lágrimas de perdón, de arrepentimiento, de conmiseración por mi misma, por el animal que llevo dentro y del que no tengo fuerzas para deshacerme, sería tan fácil acabar con esta loba que me tortura, pero también desaparecería mi parte humana y me gusta demasiado la vida y soy lo suficientemente joven para no querer morir.
¿Pero no eran también jóvenes mis víctimas para morir?
Amparándome en las últimas sombras salgo del parque, me voy hacia casa. Quiero dormir, quiero olvidar y quiero jurarme una y otra vez que esto no volverá a ocurrir, que en el próximo ciclo lunar me encerraré en casa, o me refugiaré en algún sitio que me proteja de la parte inhumana que me posee.

Llego a casa, me ducho y me deshago de las ropas que están llenas de inmundicia y de horror.

Una vez más me duermo llorando y jurándome que el mes que viene será distinto, que no asomará la loba, que no se abrirá camino desde mi cuerpo humano, de mujer...y lloro, no para de llorar, por mí, por todas las víctimas, por todas las vidas que he sesgado, por mi inhumanidad...

Me duermo por fin cuando el sol está alto y pienso en lo hermosa que estaba la luna, llena, blanca, brillante, provocativa y que me llama...me llama...me llama y no sé decir que no.

Esta es mi triste historia y es que no es fácil ser una mujer loba.

N. Angulo

viernes 12 de agosto de 2011

AMIGOS

Un amigo no te da consejos, sobre todo si no se los pides; pero te va conduciendo poco a poco por el camino más acertado que a veces no ves debido a la obcecación.

Un amigo antes de criticar una postura, trata de entenderla.

Un amigo respeta tus silencios y los llena con su presencia.

Un amigo se ríe contigo, nunca de ti.

Un amigo respeta tu independencia sin invadir tu espacio.

Un amigo siente tu aflicción y se preocupa por ti.

Un amigo escucha lo que no le dices.

Un amigo es cómplice.

Un amigo te sujeta si caes y cae un poco contigo, para luego levantarse y levantarte.

Un amigo confía en ti sin hacer caso de rumores y más tarde, te pregunta.

Un amigo no deja pasar el tiempo después de un enfado, entiende que con el paso del tiempo todo se desdibuja, magnifica y enrarece.

Un amigo no necesita perdonarte, porque no te juzga.

Un amigo siempre admira algo de ti.

Un amigo no te envidia.

Un amigo se enorgullece con cada éxito tuyo y lo celebra contigo.

Un amigo te anima ante la adversidad y te ayuda a continuar.

Un amigo se indigna cuando te hieren.

Un amigo lee tu lenguaje corporal.

Un amigo siempre está presente aunque se halle a cientos o miles de kilómetros.

Un amigo no te traiciona porque entiende que sería como traicionarse a sí mismo.

Un amigo no te impone sus criterios, te los razona.

Un amigo ensalza tus virtudes y hace que no ve tus muchos defectos, sabe que entra dentro del “lote” del ser humano.

Un amigo te dice la verdad, pero sin herirte.

La amistad sobrevive a todo, familia, amores, viajes, cambios de residencia, trabajo...a todo.

No confíes en las personas que enseguida dicen que te quieren, el amor lleva su tiempo.

No confíes en las personas que te lisonjean en demasía.

Hay que saber distinguir al amigo de los “otros”, los circunstanciales, superficiales, los que solo aparecen en momentos de juerga y diversión, pero que no están contigo cuando realmente necesitas de la presencia y el ánimo de un amigo y que si rascas y profundizas un poco, posiblemente no te guste lo que encuentres.

Afortunadamente tengo pocos amigos, pero son de “pata negra”.

No quiero miles y miles de amigos, no los necesito, me sobra con los que tengo, porque el tiempo vivido con ellos es el más valioso.

Conocidos, muchos, amigos pocos y maravillosos.

Soy afortunada de tener y conservar a mis amigos.


N. Angulo


miércoles 10 de agosto de 2011

CUENTOS VERANIEGOS (IV)


Dicen que soy hermosa y si, la verdad es que cuando me miro en los espejos que hay en la casa y me observo con detenimiento pocos defectos me veo.

Pelo suave.

Cuerpo armonioso.

Hermosos y rasgados ojos azules que a veces tienen una mirada misteriosa y otras de ensueño.

Me encanta la limpieza, no puedo soportar la falta de higiene, siempre conservo mi cuerpo y mi pelo en perfecto estado.

Soy feliz a ratos, me imagino que así tiene que ser, que no existe la dicha completa.

Motivos de queja tengo pocos, la verdad, vivo en paz, pero a veces me aburro, quizá echo de menos un poco de libertad.

No me falta de nada, alimento, fresco en verano, calor en invierno, pero quisiera un poco más de libertad.

Soy algo esquiva, no me gustan excesivamente los mimos.

Ayer por ejemplo, mi amo me tomó en su regazo al igual que otras veces, pero a mí no me apetecían sus caricias, estamos en verano, tengo calor, le insinué que me dejase en el suelo e intenté saltar de sus brazos, pero él me afianzó con más fuerza y yo me revolví furiosa, incluso creo que bufé un poco, aún así siguió acariciándome y no tuve más remedio que arañarle un poco, suave, no saqué del todo las uñas, al fin y al cabo es mi amo, me alimenta y me cuida, pero tenía que llamarle la atención.

Soy una gata siamesa de tamaño mediano, soy sensible, nerviosa, celosa y exigente y como digo algo esquiva.

Y hoy he decidido marcharme, al menos por unos días, necesito libertad de movimientos o estoy convencida de que sufriré algún trastorno psíquico.

Estoy en la puerta, acechando, para que en un descuido del amo, cuando la abra, huir. Vivo en un piso 15º, tampoco es cuestión de saltar por uno de los ventanales, aunque los humanos dicen que tenemos 7 vidas no quiero comprobarlo de esta manera, prefiero bajar por las escaleras.

Por fin lo he logrado, le han traído un paquete y mientras firmaba yo me he escabullido...¡soy libre!

Llevo varios días vagando por el barrio, no me he querido ir muy lejos para vivir mi aventura y estoy harta, más que harta.

Tengo hambre, me siento sucia, además he tenido que luchar con otros gatos para poder comer apenas unos desperdicios en un contenedor de basura.

También he tenido que andar espabilada porque unos humanos me han querido atrapar, por lo visto mi raza se cotiza muy bien en el mercado de animales.

Quiero volver a casa y hacia allá me encamino, pero no conozco bien el portal, todos son iguales ¿cuál será el mío?

Me acabo de ver en una farola, si, soy yo, hermosa y confiada, nada parecido a lo que debo ser ahora...por favor, por favor...amo, amo, no sé llegar a casa.

Añoro la comida, el agua, mi aseo, mi caja de arena, siempre limpia....vale, si, también añoro tus caricias amo y te prometo que si me encuentras te dejaré acariciarme siempre, aunque tenga calor y te lameré las manos y te.....estoy exhausta...amo.

Los gatos soñamos y he tenido este sueño horrible mientras estaba en el regazo de mi amo, le miro, le lamo la cara y las manos y a él le gusta y me acaricia.

Me conduce en brazos a la cocina, a mi caja, limpia y confortable.

Aquí tengo toda la libertad que quiero, aquí soy feliz.

Bebo un poco de agua fresca y me tumbo, pero no quiero volver a soñar, no este sueño tan espeluznante.


N. Angulo




martes 9 de agosto de 2011

NO NECESITAMOS GOBIERNO NI SINDICATO


Desde niña he oído decir que la anarquía es mala, pero hasta ahora nadie ha sabido demostrarme el por qué de esta malignidad, máxime porque nadie ha vivido en una anarquía. ¿Cómo se puede decir que algo es malo cuando se desconoce?

anarquía.
(Del gr. ἀναρχία).
1. f. Ausencia de poder público.
2. f. Desconcierto, incoherencia, barullo.
3. f. anarquismo (doctrina política).
Así es que como soy inconformista por naturaleza, mientras no lo sienta en mis carnes o lo viva de cerca, no me creeré que la Anarquía es mala, lo que si me creo es que es una doctrina política que no conviene bajo ninguna circunstancia a los poderes fácticos.

Tengo una amiga que hoy empieza a trabajar después de un tiempo en el paro. Debido a que es una mujer que no puede estar sin hacer nada y como ella cita textualmente: “Prefiero estar activa y ganarme "la jubilación", evidentemente, aunque no me llegue ni para pipas algunos meses”.

Esta amiga vive sola y tiene que soportar sus gastos, así es que ha aceptado este trabajo; en mi opinión, de unas condiciones lamentables, pero que sin embargo y debido a los tiempos que vivimos, mi amiga da las gracias por poder estar en el mercado laboral.

El horario laboral en España está estipulado en 8 horas diarias o 40 horas semanales, como se prefiera, las cuentas salen de igual modo. Mi amiga sin embargo va a hacer jornadas de 51 horas semanales, sin cobrar horas extras y por un salario de 800 € al mes y como digo, agradecida de haber encontrado trabajo aunque sea con estas condiciones.

Los empresarios abusivos, has existido siempre, sin lugar a dudas, pero ahora crecen este tipo de empresarios sin escrúpulos como setas en otoño.

No me extraña que haya personas que prefieran seguir cobrando el subsidio de paro, ya que sin hacer nada, están cobrando en muchas ocasiones más salario del que cobrará mi amiga trabajando 51 horas a la semana.

El título de este post no ha sido elegido al azar, ya que resulta de lo más obvio.

¿Dónde están los Sindicatos? ¿Por qué no ejercen la fuerza de la que hacen gala para terminar con estos abusos y ayudar a los trabajadores, no se supone que para eso están, que para esto existen?

¿Por qué el Gobierno no hace nada contra este abuso? ¿Por qué no frena a estos empresarios? ¿Por qué no investiga? ¿Por qué consiente?

Para hacer el trabajo que hacen, mejor dicho, para no hacer el trabajo para el que se les paga ¿Por qué tener un Gobierno y unos Sindicatos ineptos e ineficaces?

Está claramente demostrado que para tener un Gobierno incapaz y unos sindicatos con falta de honradez y sin escrúpulos, aquí, en España no se necesitan ninguna de estas dos figuras.

Estoy convencida que cuando pase esta crisis, que tarde o temprano pasará, nada dura indefinidamente; empresas como la que ha contratado a esta amiga, se verán como modelo estable que se quedará ya por siempre en este país, si no se hace ahora nada por evitarlo.

Pensaba inocente de mí que la esclavitud estaba abolida. La única diferencia con la esclavitud como la entendemos es el miserable sueldo que pagan y que apenas cubren unas necesidades básicas para sobrevivir.

Cada día surgen en España más empresarios deshonestos que subiéndose al carro “del todo vale” cometen un sin fin de tropelías con sus trabajadores, haciéndoles cumplir unos horarios infames, trabajar más horas de las legales y sin pagar horas extras. Creciéndose además debido a que nadie les controla y sabiéndose poderosos y a las personas que contratan, más o menos las vienen a decir: “Si quieres bien y sino a la cola del paro porque hay gente deseando ocupar tu puesto de trabajo”. A esto yo lo llamo ¡¡¡ABUSO DE PODER!!!

Desde aquí hago un llamamiento a “Los Indignados” ; Que provoquen la caída del Gobierno como ha ocurrido en Bruselas. Quiero que España esté en la misma situación que Bruselas, todo un récord de tiempo sin Gobierno pero que es un país que sigue funcionando.

No más políticos corruptos.

No más Gobierno débil, pusilánime e ineficaz.

No más oposición tan perdida e incapaz como el Gobierno y con los mismos fallos y las mismas corruptelas.

Quiero una España diferente y por ello tenemos que seguir en la calle reivindicando cambios. Las personas que no puedan ir o estar en la calle que se unan de otros modos, pero que sigan exigiendo la caída del Gobierno.

Está claro que no necesitamos Gobierno ni Sindicatos.


N. Angulo

miércoles 3 de agosto de 2011

CUENTOS VERANIEGOS (III)

Creo que ha llegado el momento, quizá hoy sea ese día tan ansiado, tan esperado por mí, bueno, el día no, la noche.

Soy hombre de la noche, me muevo por ella como pez en el agua, amo la noche.

Amo a esta mujer, la amo como jamás amé a ninguna y he de confesar que he amado a muchas o al menos he creído amarlas, porque ahora dudo, después de amar de esta manera, dudo y vuelvo a dudar si alguna vez quise a alguna mujer o tan solo fueron un cúmulo de sensaciones que me hicieron creer que era amor.

Por otro lado me imagino que a lo largo de la vida se puede amar a más de una persona...no sé, hoy no estoy para divagaciones, simplemente mis sentimientos hacia ella son tan fuertes que ensombrecen mis amores anteriores.

La primera vez que hicimos el amor fue sublime, no puedo compararlo a nada, hacía años que no me sentía así, tan lleno, tan pleno y tan vivo, si, tan vivo.

Paradójico, tratándose de mí, jajajaja...

Pero siento que ha llegado el momento y cuanto más lo pienso más ansioso estoy. Debo tomar una decisión y tiene que ser ya.

Ella ríe, me encanta su risa, tan sincera, tan espontánea, tan real. Ella ríe cuando la digo que nuestro amor es eterno, que ella será eternamente mía, se ríe una y otra vez y me dice que no hay amores eternos y que no será mía porque ella no pertenece a nadie, no es de nadie, no es un objeto que se pueda adquirir.

¿Cómo decirla que cuando digo que nuestro amor durará eternamente es más cierto de lo que piensa?

Cuando hacemos el amor tengo que hacer verdaderos esfuerzos para no cruzar la línea, reconozco que cada día que pasa me cuesta un poco más.

Ayer se enfadó otra vez, no entiende que no quiera pasar la noche con ella, no entiende que después de hacer el amor me vaya, la deje. Ignora que a mí me duele tanto como a ella no quedarme en su cama, abrazándola, mirándola, velando su sueño.

Por esto tengo que tomar una decisión y tiene que ser ya.

Si, hoy es el día, la he llamado y hemos quedado en mi casa, prepararé un suculenta cena y crearé para ella un ambiente maravillosamente romántico.

Ella es hermosa y así quiero que siga.

Por otro lado mi conciencia me está jugando una mala pasada, ¿tengo derecho a hacer lo que pretendo hacer?

¿Cómo decirla que nuestro amor perdurará por los siglos de los siglos? ¿Cómo explicarla que tengo que viajar, cambiar de domicilio y de ciudad y de país para evitar preguntas indiscretas, para evitar intimar con nadie?

Mejor no le digo nada, no quiero asustarla, que lo descubra ella...mañana por la noche...cuando abra sus bellos ojos y me miren interrogantes...mejor mañana.

Cenamos, nos besamos, bebimos, reímos. Prendí su mano y la conduje al lecho, la desnudé e hicimos el amor con intensidad, con una avidez inconmensurable.

Después, mucho más tarde, con mucho amor y mucha delicadeza abrí la boca e insaciablemente clavé mis colmillos en el cuello de mi amada llegando así al éxtasis, a la culminación, a la demostración del amor que siento por ella.

Me dormí satisfecho y feliz, ella, cuando abriese los ojos ya no tendría dudas de que nuestro amor duraría toda la eternidad.


N. Angulo

Lectores del blog de Nieves