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lunes, 18 de julio de 2016

Estamos en guerra



Nieves Angulo, nangulo.es, blogspot, guerra, terrorismo, Francia, Niza, Europa, Norteamerica, Nostradamus, politica, pacifismo


Ya lo profetizó Nostradamus en una de sus cuartetas, ya advirtió que cambiaría el modelo de guerra según se conocía.

Tanto a Norteamérica como a Europa, se les ha ido de las manos este asunto musulmán, con tanta permisibilidad y tanta falsa democracia. La democracia y la libertad es algo muy distinto.

Sabéis que no me importa llamar al pan, pan y al vino, vino. Tampoco me importan las críticas y no ser políticamente correcta.

Cuando he viajado a países musulmanes, he tenido que acatar sí o sí sus leyes, sus reglas, sin que les importase por su parte que yo fuese una mera turista. He tenido que taparme, he tenido que descalzarme, no he podido beber una copa si me apetecía y por ser mujer, me han sido vedados muchos hermosos lugares.
Cuando los musulmanes viven o viajan fuera de su entorno, que se apliquen el cuento…ya no están en sus países, ya no rigen sus reglas, tienen que acatar las reglas del país que visitan o en el que viven, nadie les llamó, llegaron libremente.

Sin embargo y dada la doble moral y la hipocresía, se les ha dado cancha. Lleven ustedes burkas, practiquen ablaciones, lleven velo, ninguneen a las mujeres y un largo etcétera.

Esto ocurre porque hay intereses creados por parte de los políticos occidentales, a saber: venta de armas, compra de petróleo, entrenamiento militar a terroristas, aunque luego sean los enemigos públicos número uno y otro largo etcétera.

En esta doble moral política, el que sufre es el ciudadano medio que se encuentra desprotegido bajo la amenaza y ejecución de estos animales que no tienen apego  a su vida y mucho menos a la vida de los demás.

Mientras tanto nos bombardean con anuncios publicitarios para que ayudemos a los niños que pasan hambre, a los refugiados que están en campos, con la pretensión de conmovernos y de tirar de nuestras carteras, parece ser que no pagamos suficientes impuestos, parece ser que los ciudadanos somos los culpables de la mala praxis de la clase política y por supuesto siempre pagamos los platos rotos, o bien siendo víctimas de sangre o bien sangrándonos los bolsillos doble o triplemente.

Me hace “gracia” que siempre que hay una masacre, las autoridades digan que tenían bajo vigilancia a no sé cuantos musulmanes…señores, no es vigilar, es echarlos sí o sí del país, sobre todo cuando son retornados, cuando se sabe que han estado en Siria o países en conflicto.

Me importa una mierda si han nacido en Francia, España o cualquier otro país no musulmán.

La cabra, siempre tira al monte. Son muchos siglos de comedura de “coco” y fanatismo para que no pasen de generación en generación y se asiente en las mentes de estos criminales.

Me conmueven estas masacres, pero no me siento culpable, para nada.

Que quede claro que en este artículo me refiero en todo momento a aquellos musulmanes que según los servicios de inteligencia están bajo vigilancia y no a los musulmanes en general, creo que se da por hecho. En todo el mundo hay personas maravillosas y pacifistas, profesen la religión que profesen y los que no profesan ninguna.

Espero que vosotros, lectores, tampoco os sintáis así, aunque el cometido de los políticos sea desestabilizarnos y hacer que nos  sintamos mal por todas sus meteduras de pata, por su egoísmo y ambición desmesurada.

Yo hoy tampoco diré soy Niza, porque mi sufrimiento cubre otros muchos países y ciudades y no tendría espacio suficiente para solidarizarme uno por uno.

No olvidéis que estamos en guerra, aunque ahora lo llamen “atentados terroristas”.

Nieves Angulo © 

jueves, 30 de junio de 2016

En civismo, cero

Nieves Angulo, nangulo.es, España, Japón, urbanismo, educación, salud, limpieza, basura urbana


Una ciudad dice mucho de sus habitantes,  de su cultura y educación o bien de la falta de esos valores.
En un lateral de mi bloque está el Barranco de las ovejas que terminaron de sanear y reconstruir el año pasado y estuvieron con él ni se sabe el tiempo.
En ambos lados del barranco hay unas balaustradas  de contención  en piedra y encima  unas losas de la suficiente anchura para que muchas personas se sienten.
Ahora mismo están reponiendo parte de estas losas que los ciudadanos ven a bien robar o destrozar, sin tener en cuenta, o si lo tienen en cuenta no les importa, que los ciudadanos pagamos con nuestros impuestos su manutención, reposición y/o arreglo.
Mientras duraron las obras, muchos vecinos tiraban al agua del todo, sofás, sí, sofás, basura diversa y un largo etcétera.
Ahora que está terminado, en las fiestas de San Juan, los que tiran petardos, los explosionan en el agua, sin tener en cuenta a los peces que habitan allí y no son niños, también hay adultos haciendo esta atrocidad.
Construyeron un bonito puente y muchos vecinos se llevaron los cristales de colores y otros hicieron gala de su vandalismo al pintarrajear dicho puente.
Mientras parte del dinero va a estos arreglos que se podían evitar sino hubiese ciudadanos sin conciencia, a lo mejor este dinero podría emplearse en comedores o viviendas sociales, por ejemplo.
También enfrente de casa tengo una pequeña playa. Para acceder a ella hay que cruzar un puente de hierro y madera. Lo fabricaron hace pocos años en vista de que los vecinos se jugaban la vida cruzando las vías del tren. Buena idea el hacer un puente y mala idea que algunos vecinos se estén llevando las tablas de madera tanto de las barandas como del piso del puente, también los hay que las prenden para hacer alguna fogata nocturna. Las papeleras a veces están vacías, mientras que la arena de la playa está llena de suciedad. Os podéis imaginar que a esa playa no voy aunque la tenga al lado de casa. A veces voy en otoño cuando ya no va gente y paseo pero sin meterme en el agua y desde luego bien calzada.
Hay varios parques cercanos a mi barrio, uno de hecho está justo debajo de mi casa. Otro parque está a la izquierda y hay que caminar para acceder a él, cosa que se evitaría con otro puente para peatones. Pero no es del acceso de lo que quiero tratar, sino del propio parque. Hay un pequeño estanque con peces de colores. Una mañana de domingo, paseando con mi pareja, veo con estupor que un niño y su padre tenían unas pequeñas redes con mango o reteles y andaban a la pesca de los peces. Nos quedamos asombrados. O sea, que papá estaba enseñando al niño a robar unos peces de un estanque público. Al rato los vimos salir del parque muy satisfechos y sonrientes, con varios de estos pececillos metidos en una bolsa. Qué bien, pensé, subvencionamos el acuario de este señor y su hijo.
La ciudad donde vivo desde hace años, lamentablemente y siento si ofendo a los autóctonos, es una ciudad sucia.
Diariamente veo como la gente tira al suelo todo tipo de basura, chicles, cáscaras de pipas, mondas de frutas, pañuelos de papel y un largo etcétera. Por no hablar de las heces de los perros que muchos no recogen y los peatones tenemos que andar sorteando para no pisarlas. Los bordes de los portales huelen a orines que da repugnancia, sobre todo en verano. Por cierto y hablando de perros; siempre me he preguntado por qué los gatos hacen sus necesidades en las casas y los perros no.
Los perros son mascotas y tienen dueños, creo honradamente que no tenemos que soportar los que no tenemos mascotas, olores, heces y un largo etcétera, creo también que los propietarios deberían tener unos cubículos y acostumbrar a sus perros a defecar y orinar en ellos, como hacen los gatos o bien ponerles unos pañales. No os asombréis, ya hay muchos países que obligan a los dueños a poner a sus mascotas pañales y se venden en muchas tiendas. ¿Por qué en vez de enseñarles a no mear ni defecar en sus casas, les enseñan a no hacerlo en las calles? Una ciudad no es un váter para perros, o sea, para que los dueños de los perros tengan sus casas impecables, el resto de ciudadanos tenemos que tolerar olores y heces en las calles, no lo entiendo, francamente. 
En muchas de las playas alicantinas retiraron las duchas  y las cambiaron por limpiapiés en vista de que muchos ciudadanos aprovechaban las duchas para llevarse gel y champú e higienizarse allí en vez de hacerlo en sus casas. Al final y como siempre, pagamos justos por pecadores.
Omitiré adrede la contaminación acústica, porque daría para otro post. El alicantino es ruidoso por naturaleza.
Creo que España en general, no ganaría un concurso de higiene y esto, como ya he escrito al principio de este post, dice mucho en cuanto al civismo de sus habitantes.
Como siempre, generalizo, habrá gente muy cívica, pero no es lo que muestra este país.



Nieves Angulo ©

Enlaces: Normas urbanísticas


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