domingo 31 de octubre de 2010

MI ESPECIAL HOMENAJE A MIGUEL HERNANDEZ


Ayer se cumplió el centenario del nacimiento de Miguel Hernández Gilabert.

Nacido en Orihuela (Alicante) y miembro de una familia compuesta por su padre; Miguel Hernández Sánchez, dedicado al pastoreo de ganado, su madre, Concepción Gilabert Giner, dedicada a llevar adelante su hogar y a los siete hijos nacidos en el matrimonio, lamentablemente solo sobrevivieron cuatro, dos chicas y dos chicos, entre ellos Miguel.

Pero no pretendo hacer una biografía de Miguel ya hay muchas en las bibliotecas, lo que quiero es reflexionar y analizar su personalidad y el tiempo que le tocó vivir.

Aunque fue muy poco tiempo al colegio, apenas cinco o seis años, éstos le cundieron mucho, devoraba los libros y ya hacía poemas desde el momento en que empezó a leer y escribir, tenía un espíritu inquieto que hacía que no parase un momento, organizaba grupos de teatro en Orihuela y pueblecitos de los alrededores.

Debido a su trabajo de pastor sus primeras poesías están inspiradas por el entorno en que vive: la huerta, su patio, la montaña, las cabras, el pastoreo, el río, etc. Miguel aprovecha cualquier ocasión para escribir. Incluso tiene que esconderse de su padre, a quien le molesta esa afición poética de su hijo.

Sus poemas eran de lenguaje sencillo y cercano, palabras entendibles sin atificios ni adornos, simplemente un lenguaje llano, como él mismo.

En el colegio conoció a su “hermano” Ramón Sijé, que en realiddad se llamaba José Ramón Marín Gutierrez,(su nombre es un anagrama entre las nueves letras de su nombre y primer apellido) pero no fue hasta la adolescencia y primera juventud que comenzaron su entrañable amistad, les unía entre otras cosas el que los dos eran escritores y poetas, fue además gracias a Ramón y una recolecta que hizo, que Miguel pudo ir por primera vez a Madrid en busca de nuevas oportunidades, a la vuelta de éste viaje, los dos amigos se hacen una promesa, que el que primero muera, será enterrado con las propias manos del sobreviviente.


Lamentablemente muere Ramón con 22 años, en la navidad de 1935, encontrándose Miguel de viaje y cuando vuelve a Orihuela su amigo ya está enterrado, pide permiso para desenterrar el cadáver y así poder cumplir su promesa, cosa que le es denegada, furioso, descompuesto y triste, escribe Elegía.


En 1936 se edita su libro de poemas El rayo que no cesa. Termina su obra teatral El labrador de más aire. Se incorpora al Ejército Popular de la República. Es nombrado Comisario de Cultura y estalla la guerra civil española.

Durante la guerra, Miguel lleva una vida activa intelectualmente hablando, pero sin olvidar su papel como republicano convencido.

Se casa, viaja a la URSS, nace su primer hijo, pero éste muere en el otoño de 1938, este dolor provoca una serie de poemas que publica en el libro Cancionero y romancero de ausencias.

En 1939 nace su segundo hijo, Manuel Miguel. En abril el general Franco declara concluida la guerra. Miguel intenta escaparse a Portugal, pero se lo impide la policía portuguesa que le detiene de la manera más estúpida, él va sucio, harapiento y sin embargo lleva el reloj de oro que le regalaron en su boda, le entregan a la Guardia Civil fronteriza.

A partir de entonces va de cárcel en cárcel, primero Huelva y Sevilla, luego es trasladado a la prisión de Torrijos en Madrid, donde compone las famosas "Nanas de la cebolla" tras recibir la foto de su pequeño hijo.

Inesperadamente, le ponen en libertad, aunque no hay pruebas, imagino que lo que se escondia detrás era que Miguel les condujese hacia otros compañeros republicanos. Es detenido de nuevo en Orihuela. En 1940 se le traslada a la prisión de la plaza de Conde de Toreno en Madrid y le condenan a muerte.

Franco, bajo presión le conmuta la pena de muerte por la de 30 años de prisión. Más tarde es trasladado a la prisión de Palencia y en noviembre, al penal de Ocaña.


En 1941 le llevan al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde se le manifiesta una grave afección pulmonar que se complica con tuberculosis.

Muere en 1942, contaba 31 años de edad.

Miguel Hernández fue un hombre sensible, comprometido con y por sus ideales que canalizó sus sentimientos como mejor sabía hacer, a través de su arte y de su poesía.

Miguel Hernández, otra víctima de las dictaduras, otra víctima del sin sentido, otra víctima del sistema y de la opresión.

Pero 100 años después de su nacimiento y 68 desde su muerte, ni Franco ni nadie han conseguido coartar su libertad.

No le hemos olvidado y nos quedan sus poemas.
Por siempre COMPAÑERO DEL ALMA.

N. Angulo

viernes 29 de octubre de 2010

LA BANCA, SIEMPRE GANA


Parece mentira la credulidad de muchas gentes, parece mentira que no sospechen como los gobiernos juegan con ellos y con su dinero, en muchos casos, su escaso dinero.

Mis amigos los que me conocen bien, hace muchos años dicen de mí que soy vidente, que soy bruja...cosas de ellos, no soy nada de esto, es más, no creo en brujas ni videncias, soy sin embargo una persona muy observadora, mucho, también tengo bastante intuición y creo que lógica.

Me entristece ver que ocurren cosas que yo dije que sucederían, me entristece sobretodo, por las personas que entraron en un juego, que no podían jugar, por falta de medios, por otro lado nadie les obligó a jugar, pero pecaron y pecan de incautos.

El precio de la vivienda en España está sobrevalorado en un 47,6%, pese a los descensos registrados en los precios en los últimos meses, según el semanario británico 'The Economist', que constata que el ratio que compara el importe de venta de los inmuebles y el precio de los alquileres es más elevado en España que en el resto de las principales economías mundiales y europeas.

A mediados de la década de los sesenta y coincidiendo con la entrada masiva de las gentes de los pueblos a las grandes ciudades en busca de nuevas oportunidades, Franco comenzó una campaña sin precedentes para convencer a los españoles de la importancia de adquirir una vivienda en propiedad, uso nada corriente en España ni en Europa, donde la costumbre era vivir en régimen de alquiler, alquileres que además pasaban de padres a hijos respetando los propietarios de las viviendas el mismo precio y contrato.

Muchas personas que tenían tierras en aldeas y pueblos, viendo esta nueva oportunidad que les brindaba el régimen, abandonaron sus lugares de nacimiento y empezaron a vender dichas tierras y con el dinero contante y sonante, empezaron a adquirir terrenos en las ciudades, estas gentes se convirtieron de la noche a la mañana en “constructores”, “inversores”, pero sobretodo “especuladores”.

¿Por qué Franco empezó a promover la compra de viviendas? La respuesta no tiene ningún misterio, le movieron muchos motivos, el principal por supuesto era el dinero que iba a entrar en sus arcas, pero había otros muchos, frenar la inmigración y crear asentamientos en las grandes ciudades, una persona que tiene un piso, crea un núcleo; favorecer a las grandes empresas constructoras, por ejemplo Banús, al que ademas le unía la amistad y por supuesto dar alegría y esplendor a la banca.

Entonces empezó España a marcar la diferencia con el resto de Europa, donde siguieron con la costumbre del alquiler y de no entrampar e hipotecar su vida por adquirir una vivienda.

El español empezó a comprar e hipotecarse, era raro que alguien tuviese dinero para pagar un piso en metálico.

Muerto el dictador, empecé a sospechar y preguntarme, ¿por qué los gobiernos que le sucedieron, elegidos, eso si, por las urnas, empezaron una batalla campal por quitar de en medio todo atisbo del franquismo, nombres de calles, nombres de centros de enseñanza, métodos de enseñanza, estatuas y demás...y sin embargo no acabaron con la costumbre asentada desde la década de los 60 en este país, la compra de pisos mediante hipotecas?

Hicieron lo mismo que el dictador y potenciaron todavía más si cabe la compra de viviendas para que las personas siguiesen entrampándose de por vida, subieron además los alquileres de una manera desorbitada para disuadir a las personas que preferían este modo de vida, o sea, vivir de alquiler.

Y es que la construcción mueve muchos miles de millones de euros, antes pesetas, pero precisamente el menos beneficiado en este “juego” es el que compra un piso para vivir y se hipoteca por 40 y en los últimos tiempos por 60 años, no gana con ello, bueno... si gana, posiblemente úlcera de estómago y ver menguar su salud y sus arcas.

¿Quiénes ganan? Por supuesto el Estado que cobra de todos y por todo, el especulador que compró con dinero en mano y posiblemente “negro”, la banca ofreciendo hipotecas con intereses indecentes.

Hace muchos años cuando hablaba de que algún día la gente comería ladrillos y que vendría una terrible crisis ocasionada por este desfase, me acusaban de “idiota” y me profesaban algunas lindezas más.

Las personas que compran viviendas, para vivir, no para especular, las adquieren porque les convencen de que viviendo en régimen de alquiler, tiran su dinero, sin embargo comprando, siempre tiene una propiedad a la que recurrir cuando las cosas vienen mal.

MENTIRA, pregunten a personas que han perdido sus domicilios por no poder pagar la mensualidad de la hipoteca, los bancos tienen miles de viviendas en su poder y no saben qué hacer con ellas, yo les sugeriría que se las coman, ladrillo a ladrillo.

Siento muchísimo las personas que están perdiendo sus pisos por no poder hacer frente a la hipoteca que contrataron en su día, pero también es cierto que nadie les obligó a comprar un piso con un precio altísimo e indecente, consciente o inconscientemente, estas personas colaboraron al desfase en cuanto a precios, si no hubiesen comprado a esos precios indecentes, habrían bajado, como está ocurriendo en la actualidad, por cierto, si estás pensando en comprar amigo lector, espera otro poco porque todavía han de bajar mucho más, mientras tanto, vive de alquiler o si eres soltero comparte piso, esto es sano porque ayuda en el aprendizaje de la convivencia que no viene nada mal.

Los que me conocéis sabéis mi punto de vista al respecto de la vivienda, prefiero pagar un piso a un particular, que ayudar y favorecer al crecimiento de la banca, los usureros consentidos y protegidos por el Estado, yo, a la banca, no la invito ni a café, cuanto menos les doy el poco dinero que tengo.

Ya he dicho que no soy bruja, ni vidente, no soy economista, pero esto ya se veía venir hacía tiempo, no era normal pagar por una vivienda lo que se estaba pagando, “olía a estafa” desde lejos.

Y por mi parte, deseo con todo mi corazón, que los que compraron para especular y ahora se encuentran con pisos, que no pueden alquilar.. que se jodan y que intercambien con la banca recetas culinarias que les haga más llevadero comerse los ladrillos...¡ah..se me olvidaba..los ladrillos no se comen!!

No seáis ilusos, no os dejéis convencer por los cantos de sirena, comprad si es vuestro deseo, cuando tengáis dinero, o bien cuando los pisos tengan un precio adecuado y justo que haga que coincida con vuestro poder adquisitivo...lo demás es pura patraña, lo demás es para enriquecer al Estado, hacer más poderosa a la banca y señores....


…. la banca...siempre gana.


N. Angulo

jueves 28 de octubre de 2010

LA MATE PORQUE ERA MIA




Mientras el mundo no cambie.

Mientras no se eduque a la mujer y al hombre de la misma forma y manera.

Mientras no se conciencie la sociedad de que la única diferencia entre un hombre y una mujer estriba solamente en el físico, seguirán estando de rabiosa actualidad noticias como esta: “Aparecen el cadáver de una mujer y dos niños en una bañera en cal viva”.

Todavía existen núcleos de opinión, núcleos familiares, rurales, urbanos que hacen que la frase “La maté porque era mía” continúe viva y en uso.

¿Qué puede pasar por la mente de un hombre que mata a su mujer y sus dos hijos, de 26, 2 y 6 años respectivamente, introduciéndoles en una bañera en cal viva?

Según este hombre y su manera de ver la vida, le amparan todos los derechos, él es el hombre, él es el macho dominante, él es el varón y el que lleva los pantalones y ellos, su mujer y sus hijos su posesión, su adquisición, por lo tanto, con lo que es suyo, con lo que le pertenece, puede hacer lo que le venga en gana y le vino en gana matarlos.

Una vez más una muerte anunciada, una vez más una muerte evitable, si se hubiesen tomado medidas, ya que, una vez más, la víctima denunció a su agresor y posterior asesino.

Estos individuos asesinos, depravados, sin escrúpulos ni conciencia, cada vez se crecen más, no se conforman con agredir y matar a su mujer, también arrastran en este terrible caos a sus hijos, víctimas colaterales e inocentes que en ningún momento pidieron nacer y mucho menos estar en medio de conflictos de pareja.

El autor de este triple parricidio y no digo presunto porque no me da la gana andar con tanta gilipollez y buenas formas, es Abdslam B.(no sé porqué se oculta su apellido), marroquí y residente en Tarragona, pero podría haber sido, Pepe Trujillo de Alicante o Antonio Goicoechea de Bilbao o....un largo etc... da lo mismo el lugar de procedencia, da lo mismo el lugar de nacimiento y el nivel cultural, han sido educados igualmente, les han hecho creer que son únicos y los mejores porque son hombres, son machos.

Y por desgracia sigo aburriéndoos, sigo cansinamente haciendo hincapié en lo mismo, la educación y lo importantísimo que es recibirla desde la cuna, desde que se abren los ojitos al mundo y se empiezan a distinguir los colores y los sonidos.

Toda la educación que no reciba un ser humano en los 6 primeros años de su vida, todos los valores, todas las influencias maravillosas que no seamos capaces de inculcarles, no harán posible que esta persona las adquiera después o al menos será muy difícil que ello ocurra.

No es tan complicado educar a los niños en igualdad, en que ninguno se crea superior a otro por ser más alto, o rubio, o blanco o simplemente que tenga distinto sexo, no hay que marcar las diferencias en cuanto a educación si desde el comienzo de su existencia se le trata y considera como al resto de los demás.

Y volviendo al tema que nos ocupa y protagonista de este post, el triple parricidio. Apuntaba en un párrafo anterior que estos cafres se crecen y porqué ocurre esto, fácil, por la debilidad de la justicia y la falta de aplicación de las Leyes o la inexistencia de éstas.

Además no ignoran que con un abogado experto pueden obtener un veredicto de enajenación, lo cuál hará que no vayan a la cárcel por asesinato y les envíen a una institución para enfermos mentales.

Al cabo de unos años, con un buen tratamiento médico, un buen asesoramiento jurídico y muestras de arrepentimiento, este hombre saldrá a la calle, joven todavía y dispuesto a comerse el mundo...

….porque le pertenece, él lo cree y se lo han hecho creer.

La sociedad tiene que cambiar, el mundo tiene que cambiar mucho, drasticamente y mientras esto no ocurra, ocurriaran sucesos tan lamentables como este.
Si esto tarda mucho en ocurrir, por favor...

Paren este mundo porque yo me bajo.


N. Angulo

TODA LA VERDAD SOBRE JUANA LA LOCA

CAPITULO VIII Y FINAL



MUERE FELIPE I Y JUANA SE DESESPERA



La reina Isabel, tras una larga discusión convence a Juana para que continúe su restablecimiento de salud en el Castillo de La Mota, pasa un tiempo con su hija y cuando la vuelve a ver más o menos equilibrada la reina Católica abandona el castillo pues continua gravemente enferma y lo que es peor, los médicos de la corte no la dan ninguna esperanza de vida, la monarca todavía tiene que arreglar su sucesión y preparar sus legados.

Isabel murió en 1504 y en su testamento nombraba a su hija Juana como reina propietaria de Castilla y León. Juana, según los documentos reinó desde 1504 hasta su muerte en 1555, digo según los documentos porque como sabemos reinó todo el mundo menos ella, su esposo, su padre, y hasta su hijo Carlos, ella de vez en cuando era consultada o tomaba alguna decisión, también firmaba todos los documentos de Estado. Como ya hemos sabido, Felipe logró reinar por temporadas alegando la supuesta locura de Juana que la incapacitaba de sus funciones y así él quedaba como regente. Mientras regentaba Felipe, el rey católico se retiró a Aragón indignado y ofendido, a la espera de acontecimientos.

Volvían a estar separados, una vez más Felipe y Juana, él de cacería y divertimento, ella en palacio con sus hijos y su último amante, un mozo de la corte que le recordaba vagamente a su primer amor el chambelán Prudencio (Pru en la intimidad), cuando Juana recibió la noticia de la muerte de su esposo Felipe el Hermoso, falleció éste el 25 de septiembre del 1506 en extrañas circunstancias, todo parece indicar que fue debido a un corte de digestión tras la ingesta de un vaso de agua después de practicar deporte, pero hubo comentarios de todo tipo incluso se especuló con un posible envenenamiento.

Tras la fatídica noticia, los síntomas de la “enfermedad mental” de Juana se agravan.

La reina, triste, destrozada, descompuesta, mandó llamar a su padre para que se hiciera cargo de los asuntos de Estado como regente de Castilla, ella no deseaba el Gobierno del reino, por lo tanto, Fernando asumió nuevamente el Gobierno de Castilla en 1506.

Juana volvió a recluirse en sí misma, volvió a abandonarse, no dedicaba tiempo a sus hijos ni a la Corte, vagaba por los pasillos y las estancias palaciegas.

Se volvían a oír rumores y de nuevo surgían dudas sobre la salud mental de la monarca.

Ocurrió un caso digno de mención y que fue el detonante de los acontecimientos posteriores.

Cuando Felipe llevaba varios meses sepultado en la Cartuja de Miraflores, su viuda, hizo desenterrar el cuerpo embalsamado con la excusa de ir a enterrarlo a Granada, lo paseó durante dos años por pequeños pueblos de Castilla, Juana no se cambiaba la ropa ni se aseaba, viajaba siempre de noche y no se separará ni un momento del féretro. Varios testigos aseguraron que la vieron encima del cadáver en aptitudes indecorosas y agarrada al miembro viril.

Ante las evidentes muestras de enajenación mental de Juana, la Corte decidió recluirla en Tordesillas en 1509, ella se dejó llevar sin resistirse, ya nada la importaba, ni sus hijos, ni sus amantes ni los problemas de sus súbditos.

En su cautiverio, de vez en cuando recibía visitas, firmaba algún documento, pero realmente se desentendió de todo, se vistió de luto y llevó una vida de retiro que acrecentó aún más su problema mental hasta que falleció, 46 años después, el 12 de abril de 1555.

Durante todo este tiempo, su padre, Fernando el Católico, asumió la regencia y tras su muerte, en 1516, su nieto Carlos se convirtió en rey, aunque Juana siguió siendo la reina, y como tal aparecía en todos los documentos.


CONCLUSIONES


¿Hasta qué punto se tienen pruebas de su locura?

¿Hasta qué punto se vulneraron, no ya sus derechos, sino la legalidad de la sucesión al proclamar rey a su hijo? Se ha hablado incluso de “golpe de Estado” .

Hasta ahora solo he leído sobre una mujer, amante del sexo, eso no es una locura y con síntomas de depresión, debido a los “cuernos” que la pone su marido desde los pocos meses de casados.

Se habla de su locura hasta que murió y ¿quién no se vuelve loco recluido durante más o menos 50 años), obviamente si antes no lo estaba, si que es probable que lo estuviese después.

No olvidemos que Juana era una mujer inteligente y cultivada.

No olvidemos todos los títulos nobiliarios que tenía, ésto hacía de ella una persona muy poderosa, mucho.

Fue siempre objeto en las decisiones o ambiciones de otros, o víctima de ellas: de la política matrimonial de sus padres, de las apetencias de poder de su marido, de la razón de Estado de su padre

Estoy convencida después de leer y documentarme sobre Juana I, que si se la recluyó no fue en principio tanto por su enfermedad, como por ponerla a resguardo de intereses que pudieran instrumentalizar su legitimidad como reina, oponiéndola a la de quienes gobernaron en nombre suyo, su padre y su hijo.

La vida de Juana fue, más que nada, una tragedia personal en medio de un cúmulo de acontecimientos históricos a los que en realidad fue ajena.

Su pecado, ser mujer, inteligente, dueña de sus actos y poderosa.

Había que frenarla, que esquilmar su poder y qué mejor que confabular contra ella y hacer correr la voz a través de los mentideros de la época sobre su LOCURA.

Fue ni más ni menos una víctima del sistema.

N. Angulo

martes 26 de octubre de 2010

TODA LA VERDAD SOBRE JUANA LA LOCA

CAPITULO VII



¿LOCA O VICTIMA?

Como ya es sabido por anteriores capítulos, Juana I la Loca, apenas desempeñó el poder que tales títulos la otorgaban y parecían suponer, dado que los verdaderos gobernantes fueron, sucesivamente, su esposo Felipe I el Hermoso, con el apoyo de la mayoría de la Corte, su padre Fernando el Católico y su hijo Carlos.

Amparándose en su inexistente locura, la fueron apartando poco a poco de sus deberes hacia la Corona.

¿Loca o víctima de las circunstancias? Entre ambas teorías se han movido los historiadores para analizar el comportamiento de Juana I, su propia madre Isabel La Católica decía de su hija. "loca pero no tonta" y es que cada día hay más dudas sobre la locura de Juana I.

Era una mujer adicta al sexo, celosa, depresiva, precisamente debido a la depresión, tenía temporadas que descuidaba su aseo personal y caía en la anorexia para pasar directamente a estados de bulimia, siempre coincidiendo con las infidelidades de Felipe I.

De Juana I se decía que fue una reina que reinó pero no gobernó, a excepción de unos meses entre 1506 y 1507, "que fue reina única".

Para Felipe I, buen conocedor del carácter de Juana y sus celos, fue fácil gobernar y hacerla pasar por loca, no tenía nada más que llevar a sus amantes a Palacio y fornicar con ellas sin pudor y muchas veces en presencia de Juana, lamentablemente, ésta le seguía amando.

Se sabe también que nunca descuidó a sus hijos y que ella personalmente se encargaba muy de cerca de vigilar la educación de sus vástagos.

Por otro lado el comportamiento de Juana I no fue el más apropiado para hacerse respetar, las infidelidades continuadas de que era objeto por parte de Felipe, hacían que ella a su vez se buscase amantes, bien entre gentiles de la Corte o bien encontrándolos en los muchos viajes que realizó junto a su marido, estos amantes la duraban poco, como es sabido entre rabieta y rabieta Juana descuidaba su higiene y esto era óbice para que sus amantes la abandonaran y comentaran a todo el que quisiera escucharles sobre el desaliño de la monarca y su fetidez.

Los RRCC, preocupados por los comentarios sobre la salud mental de su hija, deciden que Doña Juana sea trasladada al Castillo de la Mota, en Medina del Campo, Valladolid y allí con los cuidados del equipo médico de la Corte, con mucho descanso y paz, va . mejorando poco a poco, vuelve de nuevo a estar hermosa y lozana y sobretodo muy serena.

La serenidad de la monarca dura poco, meses después de su traslado, recibe noticias de su marido, quiere que vuelva con él, cosa por demás inexacta, lo que pretende Felipe es tenerla cerca y volver a jugar con sus sentimientos buscando una vez más el desequilibrio de Juana. Llena de alegría e ignorante de las maquinaciones de Felipe y de otros miembros de la Corte, se dispone a partir en su busca de inmediato, pero Juan de Fonseca se lo impide, tiene órdenes de velar por la salud de Juana. Tras un ataque de ira y rabia, en el que dirige al de Fonseca insultos y amenazas de muerte, se escapa del castillo y pasa la noche a la intemperie, a medio vestir.

Otra vez un nuevo retroceso en la salud de Juana, avisan a la reina Isabel, que acude a La Mota a pesar de que estaba muy enferma, sus médicos hablan de fístula en las partes vergoñosas con hidropesía y recios dolores en los costados.

Según los historiadores, Juana recibió a su madre furiosa como una leona púnica.



N. Angulo

lunes 25 de octubre de 2010

TODA LA VERDAD SOBRE JUANA LA LOCA

CAPITULO VI



JUANA LA LOCA, REINA

Antes de proseguir con la historia personal de Juana I, me gustaría hacer un repaso de ella como monarca.

Tras la muerte de sus hermanos Juan e Isabel, y su sobrino Miguel de Portugal en 1500, Juana se convirtió en la heredera de Castilla y Aragón.

Aunque a su madre, la reina Isabel, la preocupaban los problemas de Juana y su posible enajenación mental, (no estaba probado, solo había sospechas), a pesar también de las tendencias francesas del marido de ésta, Felipe I, su madre, la reina católica, la nombró heredera en su testamento, aunque especificó que, en caso de ausencia o incapacidad, administrase el reino Fernando el Católico hasta la mayoría de edad de su nieto, el futuro rey Carlos I.

Isabel la Católica falleció en 1504 y en su testamento nombraba a su hija Juana como reina propietaria de Castilla y León. Fernando, el padre de Juana y esposo de la fallecida, tenía esperanzas de conservar el Gobierno en nombre de su hija, pero la actitud de una parte de la nobleza castellana, que se acercó a Felipe -quien alegaba una supuesta locura de Juana para incapacitarla de sus funciones y quedarse él como regente-, le obligó a retirarse a Aragón.

Durante algún tiempo Felipe el Hermoso gobernó en Castilla, pero no pudo usurpar ni ostentar los siguientes títulos que pertenecían a Juana I, su esposa.

A continuación un leve repaso de los títulos nobiliarios de Juana I, La Loca:

Fue primero infanta de Castilla y Aragón, luego archiduquesa de Austria, duquesa de Borgoña y Brabante y condesa de Flandes

De 1504 a 1555, reina de Castilla.

Finalmente, reina propietaria de Castilla y de León, de Galicia, de Granada, de Sevilla, de Murcia y Jaén, de Gibraltar, de las islas Canarias y de las Indias Occidentales (1504 - 1555), de Navarra (1515 - 1555) y de Aragón, de Nápoles y Sicilia (1516 - 1555), además de otros títulos como condesa de Barcelona y señora de Vizcaya, títulos heredados tras la muerte de sus padres, con lo cual unió definitivamente las coronas que conformaron España, a partir del 25 de enero de 1516, convirtiéndose así en la primera reina de España junto con su hijo Carlos I.

Una vez visto que Juana I era una mujer muy importante, prosigamos con su historia y sus sufrimientos.

Felipe I, ya no quería a Juana, el confesó a sus íntimos que nunca la quiso pero que hubo un tiempo que se sintió fascinado y atraído por la belleza de ésta, pero este capricho con la misma rapidez que llegó, se marchó.

Viendo que Juana, era celosa y observando los berrinches que la daban, cada vez más a menudo, comenzó a maquinar la manera de hacerse con el trono.

Si Felipe I, nunca anduvo con disimulos y era descarado en alardear de sus conquistas, llegó un momento en que sus amantes vivían prácticamente en Palacio, esto poco a poco hizo mella en Juana I y terminó por desequilibrar su ya frágil estado mental.

Felipe, por su parte, ya no iba a los aposentos de Juana y ella anhelaba hacer el amor con su Felipe, debido a la fogosidad que siempre caracterizó a la monarca, empezó a tener ella misma sus propios amantes, el palacio se convirtió en un caos y en un “ir y venir” de amantes de ambos cónyuges para deleite de las lenguas viperinas de la corte que no paraban de comentar.

Juana I era muy fértil y aunque las visitas de Felipe I al tálamo conyugal eran pocas y espaciadas, la reina tuvo un total de seis hijos, lo que no se sabe a ciencia cierta es si eran o no de Felipe I, no obviemos que Juana fue muy promiscua desde su más tierna juventud.

Las habladurías sobre el estado mental de Juana, eran cada vez más abundantes y duras.

La realidad sobre Juana I era muy distinta y nada tenía que ver con la locura.

Juana I, era una mujer fogosa, adicta al sexo y que yo sepa esto no es síntoma de locura, por otro lado la monarca era muy inteligente y dada su cultura, que era amplia, dejaba bien claras sus opiniones y tomaba decisiones, esto no estaba bien visto ni por su marido ni por el resto de la Corte, que sin ella saberlo, confabulaban en su contra.



N. Angulo




domingo 24 de octubre de 2010

TODA LA VERDAD SOBRE JUANA LA LOCA


CAPITULO V

COMIENZA EL SUFRIMIENTO DE JUANA I

Como ya narré en el capítulo anterior, al llegar a Flandes, Juana tuvo que esperar unos días a su futuro marido, en el convento de Lier, ya que éste no fue a recibirla. Como recordaréis, cuando Felipe la ve queda fascinado por su belleza, decide saltarse el protocolo y la besa apasionadamente.

La atracción física entre Juana I y Felipe I, fue tan intensa desde el primer momento de verse, que hubo que adelantar los esponsales por orden de Felipe.

El matrimonio se celebró en Lille, el 21 de agosto de 1496. Según los cronistas de la época, era tal la fogosidad que sentía la pareja, que de no haberse precipitado la boda, los jóvenes se habrían amancebado de manera inmediata, para disgusto, sobretodo, de los RRCC.

Si anteriormente a Juana I la gustaba el sexo, no en vano con tan solo 16 años, la criatura ya se había pasado por la piedra, desde que la desvirgó el chambelán Prudencio (Pru, en la intimidad), a casi toda la flotilla que la llevó a los brazos de su esposo y digo casi toda, porque el resto eran o bien homosexuales o impotentes debido a heridas de guerra, los demás fueron retozando con Juana de uno en uno…bueno y a veces de tres en tres…pero esta información no está verificada y la envidia es muy mala.

Como decía, si a la niña ya la gustaba fornicar, cuando se enamoró locamente de Felipe, el sexo se convirtió en una necesidad, en una obsesión y lo que empezó poco a poco como mera atracción física, terminó en un amor intenso por parte de Juana hacia Felipe, lamentablemente, este amor, no era correspondido.

Para desgracia de Juana, Felipe pronto perdió el interés por ella y por el sexo, solo hacían el amor (no olvidemos que ella le amaba) cuando Felipe quería, para desesperación de Juana que lo deseaba a todas horas, era de tarde en tarde.

Aunque no hacían el amor con la asiduidad que requerían los deseos insatisfechos de Juana y su lujuria incontrolada, esto no impidió que quedase pronto embarazada de la que sería su primera hija, Leonor, que nació el 15 de noviembre de 1498, según los cronistas de la época, fue a partir de este embarazo, cuando Felipe volvió a sus devaneos amorosos con las damas de la Corte.

También hubo un antes y un después a partir de esta fecha, pues Juana empezó a mostrar ante la Corte y sin disimulo alguno, los celos que sentía por culpa de Felipe y eran tan grandes las broncas que tenía la pareja, que los sirvientes huían despavoridos de las estancias donde se encontrase el matrimonio.

Juana ya no tenía brotes de mal genio, lo que denominaban los demás como signos de locura, sino que este comportamiento se convirtió en parte de su vida, en algo cotidiano, chillidos, carreras, autolesiones (se arañaba, se arrancaba el pelo) empezó a descuidar su higiene personal y hablaba y gesticulaba con ella misma, este comportamiento hizo que comenzasen a llamarla, “Juana la loca”.

Por su parte Felipe, no escondía a sus amantes a los ojos de Juana y por si esto fuera poco, empezó a ausentarse de Palacio y tuvieron que intervenir los RRCC para que esta situación cambiase.

Después de recibir un rapapolvo por parte de los monarcas españoles y de sus propios padres, Felipe cambió ligeramente su aptitud y la pareja volvió a funcionar durante un tiempo, Juana quedó de nuevo embarazada.

No obstante los celos que sentía Juana, no la dejaban vivir, aunque llevaba una vida más tranquila, volvía a cuidar de su belleza y se mostraba más serena, siempre estaba vigilando a su esposo, no se fiaba de él, quería acompañarle en todo momento, incluso de cacería, y pese a las protestas de Felipe y al adelantado estado de gestación de su segundo embarazo, del que nacería Carlos el 24 de febrero de 1500, asistió a una fiesta en el Palacio de Gante. Aquel mismo día tuvo a su hijo, según cuentan, en una habitación retirada del Palacio.

N. Angulo

TODA LA VERDAD SOBRE JUANA LA LOCA


CAPITULO IV

JUANA I Y FELIPE I, SE CONOCEN

He de decir no obstante que Juana I, ya había sido considerada por el Delfín Carlos, heredero del trono francés, de la Dinastía Valois. También la pidió en matrimonio en 1489 el rey de los escoceses, Jacobo IV, de la Dinastía Estuardo.

Los RRCC sin embargo optaron por Felipe I, hijo de Maximiliano, por motivos políticos, concertaron además otro matrimonio, el de Margarita, hermana de Felipe, con Juan, hermano de Juana, de esta forma aseguraban los lazos entre las dos familias y sus arcas.

Felipe I, ha pasado a la Historia con el sobrenombre de “El Hermoso”, aunque muchos críticos opinan que, a la vista de los retratos que del mismo se conservan, el apelativo quizá resulte un tanto exagerado, ¡vamos! que le viene grande. Era un hombre de cuerpo proporcionado y de agraciado rostro, aficionado a los deportes de su tiempo al ser ágil y poseer fortaleza.

El futuro esposo de Juana, sabedor de su atractivo, se pavoneaba bastante de ello delante de las doncellas, esto hizo de él un incorregible mujeriego desde su más tierna juventud.

La intensa dedicación de la nobleza a la vida galante no es privativa de nuestro tiempo, se le atribuyen abundantes amantes en la corte borgoñona. Al igual que sus homólogos españoles.

Refirámonos a la boda de Juana I y Felipe I que es la que nos ocupa.

En agosto de 1496, Juana I fue despedida por su madre y hermanos y partió desde la playa de Laredo, Cantabria, en una antigua nave o carraca genovesa al mando del joven y apolíneo capitán Juan Pérez, el cual enseguida suscitó el interés de Juana, iniciando así, rumbo a la lejana y desconocida tierra flamenca, hogar de su futuro esposo. A esta nave le acompañaba una flota que incluía 19 buques, desde naos a carabelas y una tripulación de 3.500 hombres, todo esto con el solo interés de demostrar el esplendor de la Corona Castellana a las tierras del norte y su poderío al hostil rey francés.

La travesía tuvo algunos contratiempos técnicos que obligaron a tomar refugio en Portland, Inglaterra y cuando finalmente la flota pudo acercarse a su destino, una de las naves chocó contra un banco de piedras y arena y se hundió, perdieron la vida 700 hombres, vestimentas y efectos personales de Juana.

Esta fue la versión oficial, pero he de matizar un poco. Es cierto que la nave se hundió, también es cierto que perecieron 700 hombres, pero lo que se ocultó a oídos de su futuro esposo y lo que ocasionó realmente la pérdida de los vestidos, afeites y otros utensilios femeninos, fue lo que se denominó el tercer ataque de locura de la hija de los RRCC, sin embargo se trató de uno de sus berrinches, ocasionado por el desprecio del que fue objeto, al ser rechazada por el capitán Juan Pérez, ya que éste, era homosexual y andaba de amores con el segundo de a bordo.

Al llegar a las tierras del norte no fue recibida por su prometido, lo cual ocasionó otro disgusto para Juana y tuvo un amago de mala leche que pudieron calmar sus doncellas a base de aromas de tilo y compresas frías.

Felipe, por su parte, tampoco quería casarse con Juana y no yendo a dar la bienvenida a su prometida fue la manera de protestar ante los desposorios, lo que hizo en cambio fue amancebarse con su última conquista.

El ambiente de la corte con el que se encontró Juana era radicalmente opuesto al que ella vivió en su Castilla natal, criada en la más absoluta sobriedad se encontró con una festiva y desinhibida corte borgoñesa, para sus adentros pensó que allí podría ser feliz después de todo.

Aunque los futuros esposos no se conocían, se enamoraron locamente al verse, ocurrió lo que ahora se denominaría, amor a primera vista.

N. Angulo

TODA LA VERDAD SOBRE JUANA LA LOCA


CAPITULO III

JUANA I, SUFRE SU PRIMER DESENGAÑO

Juana habló con Prudencio para precipitar su huída de palacio, él dijo que lo tenía que volver a pensar detenidamente porque, se había dado cuenta del riesgo que corrían, sobre todo él, que podía terminar muerto.

Después de esta charla, ocurrió lo que fue calificado como segundo ataque de locura de Juana, que como ya sabemos no eran tales, sino berrinches de niña mimada, consentida e histérica.

Los monarcas asustados por las carreras de Juana por todas las habitaciones de palacio, sus chillidos, tirones de pelo a los que se sometía ella misma, decidieron mandarla a uno de los castillos que tenían por tierras castellanas y encerrarla por unos días en uno de los torreones.

Mientras Juana permanecía encerrada, los monarcas, preparaban sus esponsales con Felipe, hablaban con sus asesores y se cuestionaban sobre la posible locura o posesión demoniaca como apuntó un clérigo, que poseía a Juana, por supuesto decidieron ocultar el hecho a su futuro esposo, ambicionaban esa unión y tenía que ser cuanto antes.

El tiempo que pasó Juana I encerrada en el torreón, fue un sufrimiento tremendo para ella, pero no por el encierro en sí, sino porque no podía ver a Prudencio ni fornicar con él, esto hacía que estuviese todo el día furiosa, desquiciada y que por el castillo corriesen rumores de su locura.

Al cabo de tres meses volvió a palacio porque ya habían preparado los monarcas el viaje que la llevaría hacia su nuevo destino.

Juana habló con los RRCC y les preguntó el por qué de esta boda con Felipe I.

Sus padres la explicaron que lo que pretendían con esta unión, era fortalecer su poder ya que el hijo del emperador Maximiliano I y María de Borgoña, era de vasta cuna y esto unido a la herencia de innumerables títulos nobiliarios: duque de Borgoña, de Luxemburgo, de Brabante, de Güeldres y Limburgo y conde de Tirol, Artois y Flandes, hacían de Felipe I, el candidato perfecto para ser su futuro esposo, sin olvidar que su familia tenía muchísimo dinero y patrimonio.

En los días que precedieron al viaje, anduvo buscando al chambelán por todos los rincones de las estancias palaciegas, pero su búsqueda fue infructuosa, abandonó España sin volver a saber nada de Prudencio, su primer amor, sin copular y más desquiciada que nunca.

Tenía tan solo 16 años cuando emprendió el viaje que la llevaría a conocer a su prometido y posteriormente marido, Felipe I “El Hermoso”.

N. Angulo

martes 19 de octubre de 2010

UN PAIS LLAMADO BABEL



Llevo un par de días más o menos con un debate en una red social.

El debate se inició por dos comentarios míos que copio y pego textualmente a continuación.

“Teniendo en España una lengua común o sea el castellano, ¿por qué se gasta tanto dinero en traductores? Sobre todo cuando ese dinero se necesita para ayudas importantes. Que parafernalia y demagogia, señores. El que no quiera entender o no sepa castellano en el Parlamento, que lo aprenda o no acuda...y punto”.

Y el otro.

Los reporteros de una cadena nacional como por ejemplo televisión española, donde se habla y se entiende en castellano, lo que deberían hacer cuando entrevisten a un político y éste les conteste en otra lengua que no sea el castellano es dar media vuelta y que les entreviste Rita la cantaora o mejor dicho, que les den por culo, estoy harta de tanta estupidez”.

El primer comentario generó hasta el día de hoy, 18 respuestas, él otro, 40.

El segundo comentario, surgió cuando estaba viendo las noticias en una cadena de televisión y veo que entrevistan a un político, delante de Las Cortes, o sea en Madrid, donde se habla el castellano, el reporteo que le hace la pregunta al político, es de una cadena donde se habla el castellano, por supuesto el reportero se dirigió al político en lengua castellana. El político le contestó en catalán.

El que contestase en catalán, para mí es una anécdota fortuita, me refiero que me hubiese parecido igual de mal, si le hubiese contestado en cualquier otra lengua, que no fuese la castellana y explico el por qué:

· La pregunta fue formulada en castellano.

· En una ciudad española donde se habla en castellano.

· El receptor de dicha pregunta habla y entiende el castellano.

En mi opinión este señor político, demostró una falta de educación asombrosa, por no hablar de la falta de respeto hacia los ciudadanos que le estaban escuchando en esos momentos y desconocían su lengua y para terminar, falta de consideración hacia el reportero.

Una vez más creo que utilizo la lógica, no hablo de simpatías, empatías y demás, hablo de lógica y educación.

Por supuesto mi comentario arriba expuesto, no hace sino contestar a la mala educación del político, con una respuesta que debería haber hecho el reportero y es dar media vuelta y dejarle con la palabra en la boca, como lección a la falta de civismo del político en cuestión.

Desde luego no tendría nada que objetar, si la pregunta se hubiese realizado en las puertas del Parlament Catalá, creo que es así como se escribe. Me parece lógico que estando en Cataluña, hablen en catalán y este debate no tendría lugar.

Ahora comento la otra noticia que puse en la red social.

En España hoy por hoy, se utiliza como lengua oficial el castellano.

Todos los políticos son españoles, por lo tanto hablan, escriben y entienden perfectamente el castellano.

Señores, me parece ilógico que se paguen traductores para personas que entienden perfectamente el idioma que se habla y de una parafernalia apabullante.

No tengo nada que objetar, me parece normal y hasta obligatorio, que en Foros y Cumbres Internacionales, los políticos cuenten con traductores, ya que, no tienen una lengua oficial que les una.

Lo que ocurre en España, cada día me parece más, una manipulación y trama, perfectamente orquestada para acrecentar y alimentar el separatismo y es lamentable que muchos ciudadanos no quieran ver dicha manipulación, la ignoren y la nieguen.

“Divide y vencerás”…eso es lo que están haciendo los políticos para su conveniencia y ambición, mientras tienen a los españoles separados o discutiendo por cuestiones lingüísticas, no me cabe la menor duda de que algo planifican soterradamente nuestros incapaces políticos.

Para los que ignoren esta noticia, se la comunico, El Instituto Cervantes, encargado de difundir la lengua castellana internacionalmente, está viendo recortado su presupuesto de tal manera que no solamente está limitando la difusión, sino que en algunos casos está procediendo al cierre de algunos centros. Sin embargo los presupuestos de la Generalitat de Catalunya para la normalización lingüística, no solo no han sido recortados, sino que además superan con creces a los asignados al Instituto Cervantes. Teniendo en cuenta que el castellano es la tercera lengua más hablada del mundo, no se entiende que se recorte su difusión y sin embargo se acrecienten los presupuestos de promoción de las lenguas vernáculas de este país que como por todos es sabido, representan una minoría en las Naciones Hispano-parlantes.

Por cierto, se me ocurren infinidad de maneras de emplear el dinero innecesario de los traductores pero pondré tan solo un ejemplo: Este dinero podría pagar los sueldos del personal experto en lenguaje de signos, que la verdad es que escasean bastante, tanto en las Administraciones Públicas como en los medios de comunicación.

Las personas sordomudas, sí que necesitan saber lo que ocurre en su país ya que son votantes y como votantes tienen derechos adquiridos.

N. Angulo

lunes 18 de octubre de 2010

¿QUEDA ALGUN POLITICO HONRADO?



Desde que hace años nos empezamos a enterar de la falta de honradez de nuestros dirigentes, casualmente coincidiendo con los primeros años de democracia, ya ha llovido mucho, no es que sus predecesores de la época franquista fuesen honrados, es que no nos enterábamos por aquello de la censura.

Si los primeros políticos delincuentes hubiesen recibido un castigo ejemplar, obviamente los que llegaron detrás, los nuevos políticos, se cuidarían muy mucho de delinquir, pero como no fue así, ahora, lamentablemente, en las filas políticas se puede decir que hay muy pocas personas honradas.

Posiblemente, hace mucho tiempo, las personas que se introducían por los recovecos del mundo político, lo hiciesen por ideales y con la fe de crear un mundo mejor, por desgracia en la actualidad este tipo de políticos ya no existe en la mayoría de los casos, debe haber muy poquitos honrados e idealistas, muy poquitos que quieran ayudar a los ciudadanos que votan y además de ser pocos, son tan sigilosos que no se les siente, no se les ve ni se les oye, quizás deberían hacer más ruido, hacerse notar, empezando por repudiar a sus propios compañeros corruptos, para que los votantes volviésemos a tener fe en la clase política.

La opinión, tristemente generalizada que se tiene hoy de los políticos, es que son personas que entran en este mundillo, dejando en un aparte los ideales (si alguna vez los han tenido) y buscan el poder y el dinero que da la política.

Saben además, que una vez abandonen la política, no quedarán en el paro como millones de españoles, sino que alguno de sus amigos/contactos, ya les tendrá preparado, un alto cargo en alguna multinacional o empresa de élite, o bien, pondrán su bufete de abogados, ya que, la mayoría de los políticos tenían esta profesión, antes o durante su trayectoria política. Se pueden dedicar también a dar charlas en universidades más o menos importantes, tampoco ignoran que les quedará una paga vitalicia bastante cuantiosa, es decir, el futuro lo tienen asegurado, solo han tenido que hacer un esfuerzo, en algunos casos mínimo y es el de vender su alma en aras de la ambición.

Algunos de los políticos delincuentes, han estado en la cárcel o al menos les han fotografiado paseando por sus patios (claro, que hoy día con tanta tecnología todo es manipulable). Pero una vez en libertad, lo que han robado, expoliado, timado etc… no ha sido devuelto a las arcas del país.

Antes de poner en libertad a estos ladrones, se les debería exigir devolver absolutamente todo lo robado y si no lo hacen, que sigan cumpliendo condena, hasta que se pudran o devuelvan lo expoliado.

Tenemos el caso de Roldán, por poner solo uno de los muchos ejemplos, este sinvergüenza ya está en libertad desde hace tiempo, además es lo suficientemente joven para poder disfrutar del botín y gastarlo a manos llenas, ya que, no lo ha devuelto.

Lo más indignante de esto, es que estos personajes, pueden seguir optando a puestos relevantes, ya sea en el mundo empresarial, como en el político, ¡qué vergüenza!

Con este panorama ¿quién quiere ser honrado? ¿quién no quiere ser político? Si por ende se añade que el político no tiene que tener, ni se le exige una mínima cultura…pues venga…¡adelante!

Joven, si estás parado, careces de escrúpulos, tienes una cierta facilidad de palabra, eres mentiroso y no te importa delinquir….¡EL MUNDO DE LA POLITICA TE AGUARDA…NO LO PIENSES MAS…HAZTE POLITICO!!!

N. Angulo

NOTA: No pongo en duda que todavía quedan políticos honrados ¿pero dónde están?

Lectores del blog de Nieves