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domingo, 20 de septiembre de 2009

TAL COMO SOY


Siempre he sabido que no era como los demás chicos y cuando eres niño y no sabes de disimulos ni ocultaciones te comportas tal cual eres así que supe bien pronto lo que era ser la diana perfecta para el escarnio, bromas y chanzas, la mayoría de las veces bastante crueles.


Entonces con doce años empecé a actuar como los demás, procuraba imitar sus andares, escupía continuamente, decía muchos tacos, miraba el culo y las tetas de las tías, comentaba sobre ello, -“ que buena está fulanita, me tiraría a menganita”, hasta salí con una pero cuando la besaba o tocaba no sentía nada, no es que me diese asco no era eso, simplemente no sentía nada solo frialdad así es que no colaba, no debía ser buen actor. Supe bien pronto lo que era el rechazo de mis compañeros de clase por no ser como la mayoría. Pasé esa etapa de mi vida desconfiando de la gente y me volví bastante susceptible.


Luego llegó el instituto y mi primer amor de verdad, hasta entonces solo me había sentido atraído físicamente por algún tío, pero en el instituto le conocí y supe lo que era el amor más allá de la atracción física, para mi desgracia resultó que él era heterosexual, así es que doble sufrimiento, no poder gritar a los cuatro vientos que le quería ni contar a nadie que era homosexual.


Con 19 años decidí enfrentarlo y dejarme de disimulos, hablar con mis padres. Yo no tengo “pluma” ni soy "amanerado", tengo un aspecto bastante masculino, así es que en casa no sospechaban nada y yo creía que eran los primeros que debían saberlo que me entenderían y ayudarían. Que error más grande, me reiría si no fuese tan triste y patético.


Fue un domingo en la sobremesa, estábamos tomando café y charlando de la mierda que ponían en la televisión, así es que me lancé en picado y lo solté a bocajarro porque creí que era la mejor manera. – “Debo deciros que soy homosexual” -. No tengo palabras para describir lo que vino a continuación, hasta me falla la memoria por el bochorno y la confusión. Mi padre se rió hasta que se le saltaron las lágrimas y contagió al resto de la familia, mis dos hermanas, mi hermano y mi madre. Una vez pasado el momento de hilaridad la cosa se puso seria, - ¿se trata de una broma, verdad hijo?- dijo mi padre-.


Desde el momento que dije que no era una broma y necesitaba contarlo porque nadie lo sabia y eso me hacía sufrir se armó el caos. Gritos de mi padre, lloros de mi madre, insultos de mi hermano, risas de mis hermanas, pero ni un solo miembro de mi familia me abrazó ni me apoyó que era lo que yo deseaba y necesitaba en ese momento.


Salí de casa para despejarme y dejarles solos con sus sentimientos, yo por mi parte me acerqué al Parque del Retiro y me senté a llorar en un banco como un niño, en mi vida he sentido tanta tristeza ni tanta soledad.


Volví tarde a casa y cuando me dirigía a mi habitación me llamó mi padre y me dijo que teníamos que hablar y hablamos, bueno, habló él, yo me limité a escuchar y llorar.


A grandes rasgos me vino a decir que bajo ningún concepto se enteraría ningún conocido de que yo era maricón, no se volvería a hablar del tema en esa casa, me seguiría manteniendo y pagando la universidad pero sería bueno que encontrase un trabajo para poder salir cuanto antes de su casa.


Al día siguiente hice mi maleta y me marché sin despedirme, he trabajado de camarero, de enterrador, de barrendero, de telefonista, pero me pagué mi carrera y una habitación en una casa compartida donde paradójicamente encontré en mis compañer@s de piso a mi verdadera familia.


Ahora tengo 33 años, ejerzo mi profesión y tengo una pareja estable.


No he vuelto a llamar a “mi otra familia” y tampoco ellos han hecho mucho por encontrarme, no les quiero ni les necesito, así de sencillo.


La vida me ha enseñado que la familia está impuesta por nacimiento, pero a TU VERDADERA FAMILIA, a la que amas de verdad, afortunadamente la eliges tú.


N. Angulo

2 comentarios:

  1. Menos mal algunos nos apoyamos en ser el popular, el listo de clase y el bueno en gimnasia. Nos exigíamos más. Para poder estar a la altura del resto, intentando corregir "el defecto" de ser homosexual.


    Y puedes ser el más guapo, el de mejores notas y el más popular. Pero eras maricón.

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  2. Hola Nieves, por fin he tenido un rato para abrir el RSS y leer tu blog. Sinceramente me ha encantado y emocionado el post... Me he identificado mucho muchísimo... Aunque en mi casa la reacción fue muy parecida he sido un cobarde y no me he ido de casa... He aguantado cosas, cosas feas... Pero ahora parece que la cosa mejora y me apoyan más... Solo espero encobrar a alguien y compartir my felicidad, y que los prejuicios poco a poco desaparezcan. Anyway... Espero largarne no tardando de casa... En cuanto tenga un trabajo un poco decente xDxD
    un beso y un abrazo ^^ :***

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