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miércoles, 8 de septiembre de 2010

NO SALE…NO PASEA



Empezó poco a poco, no fue algo que ocurriese de la noche a la mañana, llevó su tiempo, avanzó de manera casi imperceptible.


Veía pasar los días a través de la ventana, de la terraza, del patio, del jardín, pero no iba más allá.


De vez en cuando salía de noche a cenar, a tomar algo con los amigos.


Luego volvía a mirar pasar los días desde casa, desde su mundo…desde su hogar.


Casi se atrevería a decir cuando empezó…pero daba igual, el caso es que ocurrió, que ocurre.


Y recuerda como lloraba en su adolescencia si algún día no salía a la calle, como añoraba los paseos.


Ahora no llora, no añora y no pasea.


Pasan las horas, los días, las semanas y no sale a la calle…no pasea…no quiere.


Sabe que no es bueno, sabe que se hace daño, sabe que es un aviso de algún mal interior…muy interior, de su mal.


Da igual, no pasea, no quiere, da pereza, no lo necesita, en casa tiene lo que quiere, cubre sus necesidades…


….Y no sale….no pasea…


No padece agorafobia, no se marea al salir a la puerta de la calle, ni ve borroso, ni le sudan las manos, ni le molesta la gente….simplemente no sale a la calle como no sea por necesidad, por obligación.


Sabe que no es bueno…


…Y no sale…no pasea…


Y pasan los días y pasa su vida y se encierra en casa con entera libertad, porque es su gusto, porque quiere, por lo menos conscientemente, lo quiere.


No piensa, no quiere pensar ¿qué ocurre, por qué no sale?


Quizás, en una de sus salidas debería consultar al médico, decirle que no sale, que se puede pasar un mes sin pisar la calle.


Simplemente no sale…no pasea.


En su fuero interno sabe qué pasa, no necesita consultar a médicos, conoce el dolor de su alma, el desánimo, la tristeza infinita…ya no puede con el peso del secreto,es un daño colateral, son muchos años…muchos años.


…Y no sale…no pasea…


Posiblemente algún día saldrá y de nuevo paseará, será señal de que su alma ya no padece y que desapareció su tristeza infinita.



N. Angulo

1 comentario:

  1. Casi duele.
    Aunque con esa ventana y ese jardín... yo casi me retiraría una temporada.

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