
No debemos olvidar que siempre han ocurrido cosas lamentables en el mundo, la diferencia en la actualidad, es que ahora te enteras porque te informan y antes todo se censuraba.
Siempre han existido pervertidos, pederastas y exhibicionistas. Maltratadotes. Niños que a su vez maltratan tanto a otros niños como a sus padres. Drogadictos. Asesinos. Terroristas. Políticos corruptos. Putas y sus clientes. Ladrones. Mafias. Padres que abandonan a sus hijos…Y un largo etcétera de especimenes indignos de llamarse seres humanos.
Pero precisamente somos los seres humanos los únicos capaces de hacer y cometer tamañas atrocidades.
En los últimos tiempos oigo a la gente preguntarse, ¿qué está pasando?, ¿qué estamos haciendo tan mal? Y me digo a mi misma y a todo el que me quiera oír que esto no es nuevo, que no lo estamos haciendo mal ahora, que llevamos haciéndolo mal desde que el mundo es mundo y que además no aprendemos de nuestros errores sino que los cometemos una y otra vez, eso si, cada vez somos delincuentes más refinados y si cabe más desalmados.
Antes una madre que lo había sido sin querer, que tenía miedo al aborto o no sabía que existía, abandonaba a su vástago en la entrada de una iglesia o de un convento, en un portal de gente pudiente de un barrio aristocrático. Hoy, le tiran a un contenedor de la basura como si de eso se tratase, basura.
Antes los niños se gastaban bromas de peor o mejor gusto en el colegio, ahora se ensañan más y se graban con el móvil para poder regodearse del sufrimiento ajeno una y otra vez, incluso a veces se les va la mano y causan muertes.
Ahora perseguimos a las putas sin cuartel como si la prostitución fuese algo nuevo, nos olvidamos que es un oficio y que como tal, tiene demanda, por supuesto que hay prostitutas que ejercen dicho oficio por obligación, pero no nos llevemos las manos a la cabeza ya que también las hay que ejercen dicho oficio por deseo propio, porque las gusta el sexo y además cobran y viven bien y como quieren, a lo mejor son las menos, no lo sé, no he hecho ningún estudio, pero se que existen y lo confiesan abiertamente.
En cuanto a la droga, no hay más que leer un poco, libros antiguos, documentos de siglos pasados, biografías de personajes ilustres en los que ya se hablaba de sustancias prohibidas y del deleite del que las consumía.
Esta vida es como una noria, que una y otra vez vuelve al mismo sitio y no cambia en su forma, es redonda como la tierra.
Personalmente en las norias me mareo, así es que por favor que la paren que me quiero bajar y si alguno quiere bajarse conmigo o no subirse a ella, simplemente que no mire para otro lado, que no se eche las manos a la cabeza y se queje, que procure asir de la mano a otros como él y así, todos juntos a lo mejor cambiamos algo.
Sigo manteniendo y creyendo firmemente en ello y es que la UNION HACE LA FUERZA.
Snow